2 de abril de 2012

Las cruces de mayo en Alvarado: universalismo y diferencia

Seguimos, gracias al texto de Iskra, bordando sobre temas sensibles: ¿cómo enlazamos respeto por las memorias -que algunos llaman tradiciones- e innovación? ¿reconocimiento de la diferencia con democratización? ¿liberalismo con comunitarismo?
La investigación que hemos seguido en las últimas semana pone sobre la mesa estos debates, todo a través de la reflexión sobre lo que pasa en Alvarado, Veracruz, en torno a la celebración de las cruces de mayo.
_______________________________________________________

Las cruces de mayo en Alvarado: Entre lo tradicional y lo actual, el devenir cultural de Alvarado
Iskra Sabino
(Séptima entrega)

Capítulo IV.
La inclusión de Alvarado al mundo globalizado y multicultural.

4.2 La política del universalismo y la diferencia 
 

Para hablar de la política del universalismo y la diferencia, antes se tienen que mencionar las dos visiones que existen acerca del multiculturalismo. Como ya se indicó en párrafos anteriores, algunas de las características multiculturales deben tener presente la diversidad cultural, sus derechos y obligaciones. Esto lleva a que entre las culturas se dé una interacción casi obligada; dirigiéndolas a una relación que es tanto individual como grupal. Pero el punto más importante en este apartado no es solamente la relación que se da entre las diferentes culturas y los individuos que las integran, sino el reconocimiento de sus derechos individuales ante los derechos de los grupos.

Al pasar de los años y ante los conflictos que han surgido entre individuos y grupos acerca del reconocimiento del otro, también han aparecido en escena un sin fin de propuestas para intentar solucionar esta lucha ideológico-política. Pero dos de esas propuestas son las que han sobresalido dentro de los diversos estudios y discusiones que se han dado acerca del multiculturalismo y son: el liberalismo y el comunitarismo.1 Para este estudio me baso en el liberalismo de Joseph Raz,2 y en el enfoque comunitarista del sociólogo Charles Taylor.3 Se podría decir que estas dos visiones multiculturales poseen una cierta carga de verdad, aunque en realidad son incompatibles y es a partir de este punto que han surgido una serie de controversias. El problema aquí, es la forma en la que cada autor fundamenta su tesis. En relación a este tema León Olivé apunta en su texto:

El problema con el liberalismo de Raz es que conduce a la justificación de políticas intervencionistas de una cultura sobre otras, en aras de la defensa de las libertades individuales y de lo que llama «valores verdaderos» que, según él, son universales y absolutos, y podrían ser válidos para toda cultura en todo tiempo y lugar.
El comunitarismo de Taylor, por otra parte, resulta insatisfactorio en virtud de que intenta justificar la idea de que toda cultura es valiosa mediante una presunción que lo hace desembocar en la posibilidad de reconocer que algunas, después de todo, son inferiores y no merecen respeto, o por lo menos no merecen el mismo respeto que las demás. Sin embargo, esto es contrario a lo que él mismo quiere defender, a saber, que toda cultura merece ser respetada. 4

Para Garzón Valdés, con la teoría universalista y absolutista del liberalismo surge la problemática ética que viven las minorías étnicas, la cual llama Sittlichkeit. Este término se refiere a la noción de moralidad que también designa a la “moral positiva”.5 Esta moral está compuesta por:

Valores y principios de hecho aceptados en una sociedad determinada, y debe distinguirse de la «moral crítica», base de una perspectiva ética. La moral ética está constituida por principios que serían aceptables para cualquier persona racional, independientemente del contexto en el que se esté desenvolviendo, siempre y cuando examine esos principios de manera racional e imparcial. 6

El estándar multiculturalista liberal de Raz también se inclina por adoptar una perspectiva ética. Para él debe de existir un sentido del respeto entre las culturas y así concentrar una serie de prácticas que establezcan ciertas alternativas de vida para los sujetos.

El énfasis de la perspectiva liberal de Raz está en el papel de la cultura «como una precondición para la libertad individual, y como factor que conforma y proporciona el contenido de esa libertad individual» En palabras de Raz, «la libertad depende de opciones, las cuales dependen de reglas que constituyen esas opciones [... y] presuponen una cultura. Presuponen significados compartidos y prácticas comunes».7

Pero el liberalismo que propone Raz a la vez que justifica la intrusión de los integrantes de una cultura para intervenir dentro de las acciones o en la vida de otras culturas, no respeta el valor universal que profesa el propio liberalismo que se pronuncia por el reconocimiento y el respeto de las otras culturas. Por lo tanto, el liberalismo de Joseph Raz se muestra de forma impositiva debido a que obliga a una protección liberal de la libertad individual sobre otras culturas, por lo que en realidad no es tan liberal como se piensa.

Para el liberalismo, esto impone los límites del respeto a otras culturas y justifica actuar en contra de los miembros de otras culturas si se trata de acciones tendientes «a proteger a los miembros de esas culturas contra la opresión de su propio grupo».8

Lo que esta reflexión plantea, no es una cultura de la indiferencia ante factores de opresión cultural, lo que se intenta dilucidar es que puede existir una valoración entre culturas desde su propio punto de vista y que justifique la intervención de esa otra u otras culturas ante el hecho de una situación de opresión. Visto desde la perspectiva pluralista no basta simplemente con justificar el hecho de que una cultura se encuentre oprimida, la realidad de ese hecho tiene que basarse en el sentido de la objetividad, en otras palabras, para que el hecho de la opresión sea objetivo tanto para el pluralista como para el que es oprimido. Los dos tienen que compartir la misma idea sobre esta condición; tanto el de afuera como el de adentro deben de ser racionales y coincidir ante la misma situación. “Pero el riesgo de esa posición liberal es que si los «oprimidos» no están de acuerdo en ser «liberados» pueden simplemente tacharlos de irracionales y de no saber lo que «quieren», lo que les «conviene» o lo que «necesitan». Esto es un imperialismo puro y duro.”9 Es entonces un discurso de tolerancia limitada al poder de ejercerla, es decir, yo soy tolerante con lo que puedo y quiero ser tolerante, pues tengo el poder para serlo, o para no serlo. Es evidente que la teoría pluralista que propone Joseph Raz no remediaría, y mucho menos frenaría el imperialismo, poniendo en tela de juicio los métodos de la teoría liberal.

Ahora bien, ante los decepcionantes resultados de la teoría liberal se tendrá que pasar a la revisión de la propuesta que plantea Charles Taylor en su visión comunitarista. Para Taylor la política del reconocimiento y la diferencia se basa en la necesidad de reconocimiento. El reconocimiento de la identidad es el que hace que una persona haga una interpretación de quién es y de sus características, las cuales lo definen como un ser humano. Por lo tanto, la identidad de una persona se forma a partir de este reconocimiento o de la ausencia del mismo.10 Así que la falta de reconocimiento puede dar cabida a un tipo de opresión que deformaría la manera de ser de una persona. Esta concepción de falsa identidad es ejemplificada por Taylor con la conquista europea. Los europeos
vieron en los indios a seres inferiores e incivilizados y esta misma proyección pasó a los sujetos conquistados, quienes también se vieron así a sí mismos. Taylor apunta que este tipo de falso reconocimiento deja al descubierto una gran falta de respeto, ya que puede provocar que has víctimas desarrollen un sentimiento de odio hacia ellos mismos.11 Con esto surgieron dos cambios importantes ante la preocupación del reconocimiento y la identidad, que fue la caída de las jerarquías sociales, que promovía el sentido por el honor, y que posteriormente se transformó en el concepto que actualmente poseemos sobre la dignidad, que sería el estandarte de las sociedades democráticas. “La democracia desembocó en una política de reconocimiento igualitario, que adoptó varias formas con el paso de los años, y que ahora retorna en la forma de exigencia de igualdad de status para las culturas y para los sexos.”12 Pero la importancia del reconocimiento se transformó a partir de la identidad individual que apareció a finales del siglo XVIII, y que es el resultado del ideal de fidelidad a uno mismo. Lionel Trilling dice que: La identidad nos hace auténticos.13 El conceppo que surge en el siglo XVIII sobre la autenticidad es sustentado dentro de una concepción moral, poniendo como referencia los valores sobre el bien y el mal. Haciendo que el concepto de autenticidad tenga una relación espiritual con nuestros sentimientos, dejando así que una voz interior nos indique lo que es correcto o no.14 La idea de Dios ante el ideal de autenticidad cambió gracias a la cultura moderna y a la influencia filosófica de Jean-Jacques Rousseau, para éste filósofo la moral es una voz de la naturaleza que existe dentro de cada ser humano; es el sonido de las pasiones, la representación de la dependencia hacia el otro, pero que radica, principalmente, en el contacto moral con uno mismo.15 Esta búsqueda interna rebasa cualquier fundamento moral, pues es la exploración del sentimiento de la propia existencia; este auto reconocimiento es el que nos convierte en seres auténticos y diferentes a todos los demás. Charles Taylor relaciona el trabajo de Rosseau con el planteamiento que hace Herder acerca de que cada ser humano posee una forma auténtica de existencia: “cada persona tiene su propia “medida”.16 Las nuevas conductas de pensamiento comenzaron a dar motivos para que las diferencias que existían entre los seres humanos, fueran estudiadas de manera conscienta y el primer paso fue descubrir lo que era evidente, pero que nadie tomaba en cuenta, el modo de ser de cada persona, que a pesar de vivir en sociedad cada ser humano posee un sentido propio de su existencia.

Ser fiel a mí mismo significa ser fiel a mi propia originalidad, que es algo que sólo yo puedo articular y descubrir. Y al articularla, también estoy definiéndome a mí mismo. Estoy realizando una potencialidad que es mi propiedad. Ésta es la interpretación de fondo del moderno ideal de autenticidad, y de los objetivos de autorrealización y auto plenitud en que este ideal suela presentarse.17

El prototipo de autenpicidad, así como la imagen de dignidad provienen del decaimiento de la sociedad jerárquica. En ese entonces la identidad era reconocida por la posición social que ocupaban las personas, y a pesar de la aparición de las sociedades democráticas, éste fenómeno no ha tenido muchos cambios, pues aún las personas son reconocidas y valoradas por los papeles que desempeñan dentro de estos círculos. Herder indaga dentro de las razones, el sí pueden abatir esta caracterización que emana de la sociedad, conchuyendo que, es el propio arquetipo de autenticidad el que descubre el verdadero modo de ser de las personas.18 Así que, según él, no es la sociedad la que determina la forma de ser de las personas, es su búsqueda interna la que lo hace. Charles Taylor menciona que sí en realidad se desea entender la unión que existe entre la identidad y el reconocimiento se debe de comenzar por comprender el lenguaje, ya que éste es el que nos expresa. El diálogo es un componente importante para relacionarse con el otro. El lenguaje, según Taylor, va más allá de las palabras, pues existen otros tipos de expresión que permiten entablar un diálogo ya sea gestual, artístico o amoroso, por mencionar algunos.19 Estos tipos de diálogos o lenguajes no se aprenden de la nada, son el resultado de la interacción que existe entre los seres humanos. Ante esta opinión Taylor apunta que:

Las personas por sí mismas, no adquieren los lenguajes necesarios para su autodefinición. Antes bien, entramos en contacto con ellos por la interacción con otros que son importantes para nosotros: lo que George Herbert Mead llamó los “otros significantes”. La génesis de la mente humana no es, en este sentido, monológica (no es algo que cada quien logra por sí mismo), sino dialógica. 20

Por lo tanto, existe una necesidad primordial de relacionarnos con los otros para podar definirnos a nosotros mismos, siendo evidente que nuestra identidad resulta de nuestras relaciones dialógicas con los otros. Ahora bien, en los tiempos pre modernos las cuestiones sobre “identidad” y “reconocimiento” no eran tratadas de manera tan profunda como se hace en la actualidad, ya que para la gente de ese entonces estos eran temas que no merecían un estudio exhaustivo pues eran “fáciles” de entender. Pero ante la cuestión de la igualdad surge su antítesis, la desigualdad, estos dos temas dan paso a cuestionamientos acerca de la importancia del reconocimiento, y el primero en analizarlo es Hegel. El valor del reconocimiento, en la actualidad, es universalmente visto como un derecho al reconocimiento igualitario. “El reconocimientoXnigualitario no sólo es el modo pertinente a una sociedad democrática sana. Su rechazo puede causar daños a aquellos a quienes se les niega.”21 Como ya se menciono, el hecho de que una persona sufra algún tipo de humillación por medio de la opresión puede llegar a distorsionar su propio sentido de identidad. Según esta teoría tenemos que la identidad se forma a partir de un diálogo abierto, no es un guión social que se encuentre determinado, lo que está en juego es el reconocimiento igualitario, pues solamente por este medio se puede crear una sociedad democrática y sana. Al negar este reconocimiento los individuos están sujetos a una forma de opresión. Sucede que es a partir del honor a la dignidad que se abre un camino hacia la política del universalismo; ésta política remarca, sobre todo, la dignidad igualitaria de todos los ciudadanos. Una igualdad que reconoce todos los derechos y todos los títulos, aquí no existen ciudadanos de primera ni de segunda clase, todos somos iguales. Lo que se intenta lograr por medio de la política de la diferencia es el reconocimiento de la autenticidad que poseen las diversas identidades, tanto individuales como grupales. Y es que ésta política ha sido bombardeada por múltiples tipos de rechazo y discriminación, que siempre van dirigidos a los ciudadanos que han sido considerados como de segunda clase.22

Recapitulando, la política del reconocimiento, es eso, un régimen que nos permite reconocer la diferencias que existen entre todas las personas que habitamos este planeta, pero este reconocimiento tiene que hacerse de una forma muchos más conciente, ya que debemos saber reconocer en las diferencias de los otros, lo que a mí me hace auténtico y viceversa. Así que, el planteamiento fundamental de esta teoría se basa en una política del respeto hacia los demás, hacia las diferencias que presenta el otro. En este caso, para los adultos mayores que habitan en el puerto de Alvarado, su fiesta se ve amenazada por esas diferentes y extrañas visiones que provienen de sus jóvenes pobladores y de las personas que desconocen el origen de su celebración. Por otra parte, la actitud de la juventud ante la celebración no deja más que un evidente comportamiento de indiferencia, que hasta cierto punto es parte de una falta de cknciencia cultural, debido a que la óptica que poseen acerca de la fiesta no los lleva a ver más que un simple festejo que, como muchos otros, es parte del lugar donde habitan. De esta forma y mediante las observaciones que se efectuaron dentro de la celebración, se observó que la juventud alvaradeña desconoce la carga histórico-cultural que le da sentido y significado a esta tradición, ya que para ellos la celebración no tiene el mismo sentido que para la gente que la organiza o participa en ella; porque a pesar de que es una costumbre que ha acompañado a la mayoría de las familias alvaradeñas durante siglos, en la actualidad ese fenómeno ya no se repite con las nuevas generaciones y probablemente se debe a que ahora existen otro tipo de distractores como son: la televisión, el internet, los videojuegos, y un sin fin de actividades que ya no requieren de realizar actividades en grupo. Así que, es evidente que los jóvenes que son parte de esas nuevas generaciones nunca pensarán como lo hacían sus padres o sus abuelos, ya que han crecido dentro de contextos totalmente diferentes a los de sus progenitores. Claro, aunque han sido educados dentro de un seno familiar que se caracteriza por ser conservador, y que ha mantenido su legado histórico-cultural, los factores que los han influenciado dentro de su desarrollo social ha determinado su personalidad y su forma de concebir el mundo, lo cual implicaría que los jóvenes solo repiten los mismos parámetros de los viejos, el desconocimiento y el irrespeto al otro, del mismo del que son víctimas. Las generaciones de la globalización se han distinguido por un factor importante, la indiferencia y la falta de reconocimiento, dando como resultado una ausencia total de respeto a lo diferente. Pero aquí vemos que es una característica que también ha prevalecido en las estirpes anteriores. Es un mal que ha ido afectando a la humanidad desde sus orígenes más lejanos, además que esto podría comprenderse como parte de los conflictos generacionales.

Como ya se citó, en uno de los apartados de este trabajo, lo que hace a una persona o a un grupo social “mejor”, no es su ascendencia; no es mejor ser humano aquel que posee ojos de color o cabello rubio, ni tampoco si se es blanco o alto, esas son características de raza, de su herencia genética, ni tampoco lo hace su posición social. Toda persona vale por el simple hecho de ser persona, por su condición humana, que a pesar de la diversidad de razas, de lenguas, de costumbres, etc., su verdadera virtud yace en el reconocimiento de cada una de estas diferencias y en la medida en que cada individuo las comprende. A pesar de que cada uno de los integrantes deh puerto de Alvarado, comparten muchas de sus costumbres; las mismas tradiciones; el mismo lenguaje y la mayoría de ellos son católicos, con algunas excepciones, todos poseen una forma de concebirse a ellos mismos diferentes. Que existan grupos compatibles con algunas formas culturales, políticas e ideológicas no significa que esa sea la manera correcta de auto-concebirse. Somos, como mexicanos, una sociedad múltiple, variada, diferente; somos parte de esa multiculturalidad que ha sido provocada por el mestizaje, por la influencia de los medios masivos de comunicación, por las ideas políticas que rigen nuestras vidas, por nuestras creencias religiosas y hasta por no creer en ellas.

Si existe un riesgo dentro de la celebración de “Las Cruces de Mayo”, el único evidente hasta este momento, sería la falta de apertura por parte `e los intelectuales a los cambios que se puedan presentar dentro de su festejo, como la integración del Arroz a la Tumbada, que lejos de ser un riesgo o amenaza, se ha convertido en una parte importante dentro del cierre de ésta celebración. Las personas deben de estar abiertas a los cambios y a las diferentes maneras que éstos tienen de presentarse dentro de sus contextos. El cambio es algo a lo que la humanidad se ha enfrentado por siglos, como han sido los cambios de gobiernos, de ideologías, de creencias; han habido innovaciones en la tecnología, en las comunicaciones, en el transporte y en la ciencia. Todo lo que nos rodea ha sido vulnerable al cambio y nos hemos enfrentado a lo diferente a lo que no conocemos. Pero si las personas nos mostramos renuentes ante todas estas transformaciones, entonces nadie utilizaría un horno de microondas o un teléfono celular, por ser algo desconocido y diferente. Pero el cambio más importante que necesitan las sociedades y los individuos que las conforman es el de la evolución dentro de su pensamiento. Si ha existido una mutabilidad en todos los campos por qué no hacerlo en el de la conciencia misma. Lo que en realidad puede amenazar el legado cultural de una sociedad es su cerrazón ante la diversidad de concepciones de sus integrantes; la ignorancia de una sociedad es la que consigue destruir su propia cultura, si no se educa a sus individuos, si no se les hace conscientes de lo que la historia les ha legado como pueblos o sociedades, entonces si podría presentarse una crisis socio-cultural. Se debe de promover una educación con ética, con respeto a las diferentes formas de concebirse dentro de los diversos grupos sociales. El hecho de ser parte de un mismo grupo social o cultural, donde se llevan a cabo cierto tipo de festejos o tradiciones no obliga a los demás a creer o a ser parte de los mismos, pero siempre y cuando exista un sentido del respeto entre ellos.

(CONTINÚA EN LA SIGUIENTA ENTREGA)
_______________________________________________________ 
 
Notas 4.2

1 León Olivé, Multiculturalismo y Pluralismo. Biblioteca Iberoamericana de Ensayo, Paidós, México 1999, p. 67.
2 Cfr. Idem.
3 Cfr. Idem.
4 León Olivé, op. cit., pp. 67-68.
5 Idem.
6 Idem. [citado por el autor]

7 Ibídem, p. 69. [citado por el autor]
8 Ibídem, p. 70. [citado por el autor]

9 Ibídem, p. 74.
10 Cfr. Charles Taylor, El multiculturalismo y “la política del reconocimientk”, México: Fondo de Cultura Económica (FCE), 2001, p. 43.
11 Cfr. Ibídem, p. 44.
12 Ibídem, p. 46.
13 Cfr. Ibídem, p. 47.
14 Cfr. Ídem.
15 Cfr. Ibídem, p. 49.
16 Ibídem, p. 49
17 Ibídem, p. 51 [citado por el autor]
18 Cfr. Ibídem, p. 52.
19 Cfr. Ibídem, pp. 52-53.
20 Charles Taylor, op. cit.
21 Ibídem, p. 58
22 Cfr. Ibídem, p. 61.

26 de marzo de 2012

Intermedio

En nuestros últimos intermedios se ha hecho presente el vínculo entre creación cultural y sustentabilidad ambiental. Quienes nos siguen habrán visto, escuchado y leído el material que hemos subido sobre el caso Díaz Mirón, la histórica alameda del Puerto de Veracruz que fue arrasada para generar una vía de cuatro carriles que desembocarán al cuello de botella que es la traza pequeña y estrecha del centro de la ciudad. En defensa (o in memoriam) de este espacio verde se unieron las voluntades de artistas visuales, músicos, performanceros, poetas.

Pero también en torno a este eje existen motivos de celebración.
El viernes 23 de marzo pasado se publicó la lista de ganadores del VII Encuentro Hispanoamericano de Cine y Video Documental Independiente Contra el Silencio Todas las Voces. En la categoría Indígena fue premiado como ganador el documental Abuelo Jaguar, dirigido por Tonatiuh Díaz y producido por nuestro colaborador y carnalito Fernando Guadarrama. A ellos un gran abrazo y todo nuestro cariño.

De la página de facebook del Festival

Abuelo Jaguar se filma en 2010 para narrar lo ocurrido en una comunidad zapoteca que reflexiona sobre su lugar en el mundo y el lugar que ocupan los otros seres que comparten la tierra con el hombre.

Cartel del documental

Reproducimos el texto de presentación de Abuelo Jaguar:
En el pequeño pueblo de Cristo Rey La Selva, Lachixila, en la Sierra Norte de Oaxaca, un jaguar luminoso que ataca al ganado es capturado vivo. Los ancianos del pueblo han dicho que su luz es una seña y que por eso no deben matarlo. El poderoso felino es sacado en procesión de la selva dentro de una jaula que llevan a cuestas sus captores.
 

Finalmente, las autoridades ambientales lo trasladan a un zoológico que funciona como resguardo provisional en los Valles Centrales de Oaxaca. En ese lugar vivirá un cautiverio de catorce meses. Mientras tanto, los comuneros de Asunción Lachixila viven un proceso de reflexión importante que los lleva de vuelta a su propio origen mítico; según el cual fueron sus abuelos jaguares quienes fundaron la comunidad y la dotaron de su actual territorio en tiempos ancestrales.

Al final de la historia, el jaguar de luz es devuelto por la comunidad a su selva original en medio de una ceremonia ritual en la que los ancianos le piden al Abuelo Viejo que se lleve a su animal para que no les cause más daño.
 

La historia del jaguar de Lachixila es casi increíble cuando la realidad que viven estos impresionantes felinos en los bosques tropicales del continente americano es su acelerada extinción. Las selvas son destruidas al avanzar la frontera de la ganadería extensiva, adoptada por campesinos que hoy se van quedando sin opciones para subsistir en sus tierras. La antigua cultura mesoamericana, que une a hombres y jaguares en un origen común parece condenada a desaparecer junto con las últimas selvas.
 

En esta historia excepcional, la terca vigencia de la memoria guardada por una comunidad zapoteca le da a la selva y al jaguar una última oportunidad de sobrevivir.

19 de marzo de 2012

Las cruces de mayo en Alvarado: el mundo globalizado y multicultural


En esta sexta entrega del texto de investigación de Iskra Sabino Las cruces de mayo en Alvarado, Iskra nos da las claves -mediante el análisis de las nociones "multiculturalismo" y "pluralismo"- para entender la transformación de la memoria ligada a la tradición de las cruces de mayo.
_______________________________________________________

Las cruces de mayo en Alvarado: Entre lo tradicional y lo actual, el devenir cultural de Alvarado
Iskra Sabino
(Sexta entrega)

Capítulo IV.
La inclusión de Alvarado al mundo globalizado y multicultural.

Encierro de Burros, Alvarado, Veracruz. Foto: Agencia Cuartoscuro
 
4.1 Multiculturalismo y pluralismo
En la actualidad, es muy común escuchar términos como: multiculturalismo o pluralismo, estos dos conceptos, que nacen junto con las necesidades de definir a las nuevas sociedades, surgen con la época capitalista, donde la globalización afecta los rincones más lejanos e inimaginables. Pero el estudio correcto de estos dos vocablos puede llegar a dar algunas de las respuestas que se buscan, a veces desesperadamente, para dar solución a los diversos fenómenos que afectan a las nuevas ideologías dentro del campo del respeto y la tolerancia social, y a todo aquello que es diferente al “otro”, este fenómeno, el de la “diferencia”, ha menoscabado a determinadas sociedades durante su proceso histórico y ha influido, de manera determinante, en diversas culturas. Es entonces que estos sucesos pueden ser explicados por medio de nuevas teorías, como el estudio que realiza el sociólogo Giovanni Sartori en su libro La sociedad multiétnica1 y por el investigador en filosofía, León Olivé que en su texto Multiculturalismo y Pluralismo,2 nos entrega una nueva propuesta multiculturalista. Pero antes de dar inicio a este apartado, habría que comenzar por definir lo que no es multicultural. El vocablo mulpiculturalismo nos remite a pensar en la existencia de muchas y variadas culturas; pero la palabra “cultura” también puede relacionarse con la identidad lingüística de una población, la identidad religiosa, la identidad étnica y hasta la identidad sexual para las feministas. Para Giovanni Sartori estos ejemplos demuestran que no todo lo que se dafine como cultura lo es, pues la diversidad cultural nada tiene que ver con la diversidad étnica, ya que una no define a la otra y viceversa.3 Para entender esto de forma más clara, habría que hacer una revisión de cómo utilizamos las palabras para definir ciertos contextos o circunstancias, así que se tendría que ir directamente a un diccionario a buscar el verdadero significado de los términos que usamos cotidianamente para comunicarnos. Desafortunadamente, las personas utilizamos palabras que normalmente no entendemos o más bien, creemos saber cuál es su función; debido a estos malos usos del lenguaje las palabras o conceptos se van distorsionando, hasta perder su verdadero significado y la palabra “multicultural” es una de ellas. Las diferencias que existen entre las palabras multirracial y multiétnico, advirtiendo que multirracial proviene del griego y la segunda es una palabra que se ha utilizado en la modernidad. Para muchos, estos dos conceptos podrían ser semejantes, pero dentro de la evolución lingüística la concepción de “etnia” llega a ser más extensa que el de “raza”.4



Una identidad étnica no sólo es racial sino también una identidad basada en características lingüísticas, de costumbres y de tradiciones culturales. En cambio, una identidad racial es en primera instancia una (más estricta) identidad biológica que se basa, para empezar; en el color de la piel. Por otra parte, raza es también un concepto antropológico que sobrepasa, como tal, el de etnia. Por tanto, hoy por hoy la distinción es sobre todo ésta: que el predicado “étnico” se usa en sentido neutral, mientras que “raza” y racial suelen ser calificaciones descalificantes para uso y consumo polémico.5



Después de haber argumentado y diferenciado sobre lo que significa ser “multicultural” y “multirracial”, se continuará con la definición, por medio de la teoría sartoriana, los contrastes que existen entre: pluralismo y multiculturalismo, que generalmente son vistos como analogías o por el contrario, como la negación el uno del otro. Primero se tiene que tener en claro que el pluralismo expone una situación, que puede ser la forma en la que nos relacionamos con otros individuos y mientras que el multiculturalismo se refiere a la condición con la que nace cada sujeto. Giovanni Sartori argumenta que el pluralismo es el término que mejor explica la sociedad abierta, y con esto habla de una sociedad libre, por ser este el conceppo que mejor define las creencias de valor y los elementos que han forjado históricamente este tipo de sociedades.6 Desafortunadamente el pluralismo es una palabra que se ha puesto de moda, como muchas otras, pero que en realidad se desconoce su verdadero significado y que en la actualidad no satisface las nuevas necesidades sociales. El pluralismo comienza con Arthur Bentley en The Process of Government en 1908.7 Sartori subraya que pluralismo no es sinónimo de pluralidad, por eso distingue tres niveles de análisis: el pluralismo como creencia; el pluralismo social y el pluralismo político.8 El primero alude a la diversidad y no a la igualdad, al disentir y no a la solidaridad, al cambio y no al pasivismo. Pero el pluralismo trata cualquier identidad, ya sea esta voluntaria o involuntaria de la misma manera, entonces si no existe un respeto a esa pluralidad no existe el pluralismo como tal. En el pluralismo social encontramos que no existen sociedades iguales, excepto en la concepción utópica del mismo término, ya que las sociedades se diferencian unas de otras por diversos motivos, ya que son un tipo específico de estructura social. En el campo de la política el término “pluralismo” apunta hacia la pluralidad grupal que a su vez es independiente y no posee ningún rasgo de exclusividad. Aquí Sartori muestra cómo estas partes se han transformado en partidos políticos dentro de los cuales surge un conflicto entre el reconocimiento de los significados de consenso y conflicto. “Por tanto debe quedar claro que el elemento central de la Weltanschauung pluralista no es ni el consenso ni el conflicto, sino, en cambio la dialéctica deljdisentir, y a través de ella un debatir que en parte presupone consenso y en parte adquiere intensidad de conflicto, pero que no se resuelve en ninguno de estos dos términos.”9 Para éste sociólogo el principio esencial es el consenso que acontece a partir de la aprobación de las reglas y su resolución ante los conflictos. Asimismo, no se debe pensar que el término “consenso” tiene alguna semejanza con la unanimidad, ya que el consenso pluralista tiene que ver más bien con un proceso entre mentes e intereses que son discordantes. “Consenso es un proceso de compromisos y convergencias en continuo cambio entre convicciones divergentes”. 10 Ahora bien, en la sociedad multiétnica de Sartori el pluralismo y el multiculturalismo no son conceptos opuestos pero depende del valor que se le atribuya a cada una de estas concepciones que la lectura del discurso cambia. El multiculturalismo es visto, a grandes rasgos, como la existencia de la multiplicidad de culturas y se define como una posibilidad del pluralismo. Pero si al multiculturalismo se le da el grado de valor, nace un conflicto que lo hace entrar en pugna con el pluralismo:


El pluralismo nace en un mismo parto con la tolerancia y la tolerancia no ensalza tanto al otro y a la alteridad: los acepta. Lo que equivale a decir que el pluralismo defiende, pero también frena la diversidad. Para el pluralismo, la homogeneización es un mal y la asimilación es un bien. Además, el pluralismo, como es tolerante, no es agresivo, no es belicoso. Pero, aunque sea de manera pacífica, combate la desintegración.11



Por otra parte, el multiculturalismo presenta dos interpretaciones. La primera habla de un multiculturalismo que se encuentra subyugado ante los preceptos del pluralismo. Y la segunda es la que se vive en la actualidad, donde se puede interpretar una situación totalmente diferente, ya que el multiculturalismo se ha convertido en la negación del pluralismo. Los orígenes de ésta nueva concepción multicultural se desprenden de las ideas marxistas, y es que antes de ser adoptado por los intelectuales americanos, ya había surgido con los neomarxistas ingleses, que estaban influenciados por Foucault. Esta nueva forma de multiculturalismo suple la lucha de clases anticapitalistas por la lucha cultural anti-establishment.12 Después de realizar este planteamienpo sobre ha ideología sartoriana, queda claro que, al nacer dentro de un ámbito cultural, donde adoptamos una posición simbólica, porque el hombre, según el significado antropológico, es un “animal simbólico”,13 debido a que nace y se desenvuelve en un mundo que está repleto de simbolismos, debe comprender que de las civilizaciones emanan otras nociones de cultura, ya que la palabra misma lo especifica. Habitamos un mundo en el que las culturas son muchas y la cultura puede representar a una entidad lingüística, religiosa, étnica o sexual.14 Y en el que, por lo tanto, los símbolos son tan diversos y se construyen desde múltiples parámetros. León Olivé define dos conceptos de multiculturalismo: el factual y el normativo. El primero se refiere a las sociedades multiculturales como es la situación de México, Perú, Bolivia o Ecuador entre muchos otros países del mundo que presentan entidades en las que cohabitan distintas culturas. El segundo está relacionado con los estándares sociales, los cuales son tomados como modelos para realizar acuerdos y llevarlos a la praxis por los representantes de los Estados e integrantes de las diferentes culturas, así como de fracciones políticas, de los ciudadanos en general, de organizaciones no gubernamentales y de organismos internacionales en materia de políticas culturales.15 Lo cual implicaría un proceso de modelización y de un intento de planeación cultural. Los esquemas que plantean estos grupos comprenden proyectos sobre las culturas, sus funciones, sus derechos y obligaciones. De esta forma se idea todo un programa que plantea la manera en la que se deben dar las relaciones entre las culturas y los individuos y por consiguiente, entre las diferentes culturas.



León Olivé apunta que, debido a las diferencias entre las sociedades multiculturales el modelo o tipo a seguir no es el mismo para todas, así que, se debe de encontrar un estándar que se adecue mejor a cada sociedad:


Joseph Raz ha distinguido entre dos tipos de países multicultqrales. En un caso, las comunida`es cuentan con territorio propio y viven en zonas geográficas claramente delimitadas; como los quebequenses en Canadá, o los escoceses en Gran Bretaña. En otros casos, comunidades muy diferenciadas, como las de los chicanos, los hispanos y los negros, en Estados Unidos, comparten muchos espacios públicos y servicios con el resto de la sociedad, sin que exista la separación geográfica.
Will Kimlicka ha distinguido entre «Estados multinacionales», es decir, aquellos en los cuales coexisten una o más naciones dentro de un único Estado (por ejemplo España o Suiza), y Estados «poli étnicos», a saber, aquellos compuestos por diferentes grupos de inmigrantes, provenientes de culturas diferentes y que mantienen, hasta cierto punto, algunas particularidades étnicas. Éste es típicamente el caso de Estados Unidos.16



Para Raz y Kymlicka existen grandes diferencias entre las fronteras de estos dos tipos de multiculturalismo, pero que no determinan su contexto multicultural, ya que su existencia encaja en varios de los puntos que a su vez son
intermedios dentro de este constante buscar la mejor opción para el derecho a una mejor convivencia, que nace a partir de nuestras diferencias culturales, sociales, religiosas e ideológicas.17 8br />


XnAhora bien, León Olivé habla de un pluralismo basado en la posición filosófica constructivista de la obra de Thomas Kuhn, también puede llegar a tomar el nombre de constructivismo kantiano, porque se ha fundamentado en algunas de las ideas de éste filósofo. Con la obra de Kuhn se reconoce el regreso de la epistemología dentro de las comunidades científicas y las comunidades en general; de esta forma se pueden explorar los modelos conceptuales y las prácticas sociales.18 Dentro de esta misma línea, Kuhn le da continuidad al pensamiento de Ludwick Fleck, La génesis y el desarrollo de un hecho científico,19 sobre el cual su autor hace referencia a la siguiente tesis:



Los hechos cinéticos tiene una génesis y un desarrollo, los hechos científicos no son dados ni tienen una existencia independiente de lo sujetos, de sus prácticas y de sus aparatos cognoscitivos y herramientas conceptuales. Los hechos son construcciones; en las tesis de Fleck y de Kuhn, son construcciones sociales, son construcciones en las cuales siempre participa una comunidad, y no individuos aislados.20



La teoría principal del constructivismo se centra en la siguiente idea: “los marcos conceptuales tienen una fuerte implicación ontológica: son constitutivos de los objetos de conocimiento, y el mundo formado por esos objetos, como dice Kuhn, es lo que en general se llama, ‘el mundo real’”.21



Esta breva introducción sobre al constructivismo es necesaria para poder entender el concepto de pluralismo, ya que según esta teoría la existencia no es más que la consecuencia de las suposiciones que admitimos y de las experiencias que llevamos a cabo. Así que este tipo de constructivismo se puede definir como devastador. Pero existe otra descripción de éste mismo concepto que no cae dentro del relativismo extremo y que se apega mucho más a la definición pluralista que buscamos para explicar los problemas que afectan a los individuos que integran una misma comunidad: el constructivismo fundamental.22 Este tipo de constructivismo propone, de cierta forma, un tipo de realismo que establece el modelo multicultural que se desea definir.



La tesis constructivista fundamental es entones, que el contenido del conocimiento y de las teorías científicas está determinado por el marco conceptual y el paradigma que comparten los miembros de una comunidad, el que presuponen en sus prácticas y en sus aproximaciones a la realidad para conocerla y para interactuar con ella. Por ejemplo, para transformarla.23



De acuerdo con esto, lo que al constructivismo expone es que el mundo sensible, el cual está construido por hechos y objetos, es totalmente diferente para todas las culturas ó para las comunidades científicas, pues la interpretación de éste mundo depende de los medios conceptuales con los que cuentan esas culturas o comunidades y de los métodos que utilizan para adquirir su conocimiento. Lo que pretende León Olivé al combinar el constructivismo con el pluralismo es mostrar que existen otras formas de conocer la realidad y que cualquiera de estas prácticas es válida:


El meollo de la concepción pluralista con respecto al conocimiento es que existen diferentes maneras legítimas de conocer la realidad, por medio de
las prácticas y de los recursos cognoscitivos de los seres humanos. Esto supone admitir una realidad que es el objeto del conocimiento, pero se trata de una realidad que se «deja» conocer de muy diversas maneras, aunque no de «cualquier» manera.
24



El pluralismo, para Olivé, representa la realidad desde una óptica específica, en la que intervienen intereses y propósitos ya estipulados, y para la que no existen razones que lleven a pensar que deben aproximarse a una representación única. En este texto expone que el conocimiento no está relacionado únicamente con las prácticas, ya que los conocimientos de los seres humanos son totalmente distintos. Por lo tanto, estas diferencias vuelven imposible la existencia de una teoría del mundo que muestre una verdad absoluta. “El pluralismo rechaza, pues, la idea de que exista, de hecho o potencialmente, una única representación completa y verdadera de la realidad a la cual deban acceder todos los seres humanos, ni siquiera a largo plazo, sea cual sea la cultura o la comunidad epistémica a la que pertenazca.”25 León Olivé para comprender, más claramente, cómo se relacionan el constructivismo y el pluralismo, ejemplifica el mundo como conjunto de objetos y de relaciones que se complementan, que a su vez se encuentran instituidos por los esquemas y las prácticas que llevan a cabo los integrantes de ciertas comunidades con la realidad. Esto lleva a que la tesis pluralista asevere que este conjunto de prácticas y de esquemas conceptuales, que son determinados por las diferencias que existen entre las culturas, son heterogéneos. Así que la teoría pluralista afirma que existen diferentes mundos de hecho, que por lo tanto, pueden exponer un conocimiento legítimo de la realidad, pero que es imposible creer que describan una verdad absoluta de ella. Después de esta breve interpretación sobre el análisis pluralista, se debe aclarar que cuando se habla de respeto social y cultural no necesariamente se tiene que hacer referencia inmediata a una posición pluralista, ya que el pluralismo no habla de pluralidad y como ya se mencionó anteriormente, el pluralismo es una situación que no tiene opción, se tiene que acatar como una regla determinante, sobre todo en la manera en la que nos relacionamos con otros individuos. Así que para realizar un análisis, estudio o investigación acerca de cualquiera de estos dos nuevos conceptos, que en realidad no lo son tanto, se deban de conocer, a la perfección, las características que los hacen tan diferentes.



El multiculturalismo, hoy en día, es la voz que se pronuncia por una nueva ideología, es el deseo que intenta razonar las diferencias por medio del reconocimiento de la autenticidad; de la identidad y sobre todo, de la diferencia. Y es tomando como base estos valores multiculturales que la sociedad alvaradeña debe aprender a entender cómo cada individuo concibe de diferentes formas las tradiciones. Es un hecho que la sociedad se concibe, a sí misma, como un conjunto de individuos que están regidos por reglas, creadas por ese mismo círculo social, y que es el deber de cada uno acatarlas de la misma forma. La simple idea de que alguien se salga de los parámetros establecidos inicia un conflicto. Pero también la necesidad de progresk y de cambio se ha acentuado sobre la posibilidad de cambios constantes, el conocimiento, las costumbres que se hacen diferentes, el uso de tecnologías novedosas, la instauración de universidades, todo eso implica cambios que fundamentan una modernidad en constante movimiento.



Por otra parte, hay una visión tradicionalista que se puede ejemplificar con la forma que tienen los adultos mayores de proyectar su legado histórico-cultural, y que debido a su experiencia de vida son considerados, por muchos, como los sabios del lugar. Puede ser real que estos sujetos conozcan mejor que nadie la historia de su lugar natal, pero eso no significa que entiendan que el respeto a las nuevas visiones, sobre todo de las nuevas generaciones, es el elemento que los podría conducir hacia una vida marcada por la tolerancia y el respeto.


Es así que los maestros, que en realidad fueron los que enriquecieron con sus opiniones el video-documental que presenta esta investigación, sean los principales encargados de difundir el respeto y la conciencia de las tradiciones que caracterizan esta comunidad. Pero también es importante que ellos sean consientes deXnque el respeto hacia la diversidad es un valor que ellos mismos tienen que adoptar como un nuevo valor, que se va marcando cada vez con mayor firmeza en este nuevo siglo.

(CONTINÚA EN LA SIGUIENTA ENTREGA)
_______________________________________________________ 
Notas 3.2
1 Giovanni Sartori, La sociedad multiétnica. Pluralismo, multiculturalismo extranjero, Nueva edición. Taurus, México 2001.
2 León Olivé, Multiculturalismo y Pluralismo. Biblioteca Iberoamericana de Ensayo, Paidós, México 1999.
3 Cfr. Giovanni Sartori, op. cit., p. 74.
4 Cfr. Ibídem, p. 76.
5 Ídem.
6 Cfr. Ibídem, p. 19
7 Cfr. Ibídem, p. 32.
8 Cfr. Ibídem, p. 35.
9 Ibídem, p. 40.
10 Ibídem, p. 41.
11 Ibídem, p. 66.
12 Cfr. Ibídem, p. 68.
13 Cfr. Ibídem, p. 73. Esta misma postura ha sido sustentada por Ernest Cassirer, ya que para él “la razón es un término verdaderamente inadecuado para abarcar las formas de la vida cultural humana en toda su riqueza y diversidad, pero todas estas formas son formas simbólicas. Por lo tanto, en lugar de definir al hombre como un animal racional, lo definiremos como un animal simbólico.” Ernest Cassirer, Antropología filosófica, México, FCE, 1977, pp. 47-49.
14 Cfr. Ibídem, p. 74.
15 Cfr. León Olivé, op. cit., pp. 58-59.
16 Idem.
17 Cfr. Ibídem, pp. 59-61.
18 Cfr. Ibídem, p. 113.
19 Cfr. Ibídem, p. 114.
20 Idem. [citado por el autor]
21 Loc. cit.
22 Ibídem, p. 115.
23 Loc. cit.
24 Ibídem, p.121.
25 Ibid.

12 de marzo de 2012

Intermedio

Los Indignados de Veracruz
 
Todo inicia a partir de una diferencia con las autoridades, ya que no disfrutan ni admiran un árbol majestuoso, no ven el movimiento en la forma de las ramas, su lento crecer en el tiempo. Cuando un rayo de luz se cuela entre la fronda y dibuja el piso con su sombra, tampoco lo ven.

Anciano. Foto: Ángel Lagunes
 Si una parvada de loros llega sobre un árbol, haciendo gran alaraco, tampoco lo ven. 
 
No ven realidad. Olvidado el pasado desconocen el presente y olvidan el futuro. Si no ven a la memoria tampoco sabrán ver su camino. Tal vez no recuerden que alguna vez la gente que vivía en la Avenida Salvador Díaz Mirón, esperaba oír la música para sacar sus sillas y sentarse a ver pasar el desfile del carnaval, y que en las noches había bailes de son montuno y danzón en la alameda. Tampoco recuerdan los cines viejos, y de lo bonito que era caminar por lo que alguna vez se llamó Paseo de los cocos, Av. La Libertad y posteriormente Av. Salvador Díaz Mirón, sus doscientos años de historia evidentemente son de su completa ignorancia. Ellos ignoran, no tiene memoria.
Aún están entre nosotros algunas ceibas como testigos de nuestra historia, ahí están viviendo sus últimos días, ¿quién va a ir con ellas a platicar en lo que se cumple su sentencia de muerte? Su delito es tener memoria, tener raíces hondas y fuertes. Su imponencia ya antes había sido vejada cuando cortaron sus frondosas ramas. Muchas capas de cal sobre su tronco, a sus pies la basura de una sociedad indiferente. 

Manta. Foto: Ángel Lagunes
 Árboles sagrados para la gente antigua, hoy quienes gobiernan no las aprecian, quienes gobiernan e imponen su decisión, solo ven el beneficio propio e inmediato en el espejo roto de su ignorancia, en su futuro ciego y perdido. Alguien gritó hasta la muerte y de impotencia se murió, eso tampoco lo vieron.

Como a un árbol cortan la cultura en Veracruz, arrancándola desde abajo, desde sus raíces que son los espacios públicos; el tronco son las personas, el follaje y los frutos del árbol, son la tradición y la creación cultural.

Mono Blanco en la protesta del Parque Zamora. El chuchumbé.
 
Mientras las ciudades más importantes del mundo –como alguna vez lo fue Veracruz-conservan sus edificios y monumentos históricos en buen estado, al igual que los jardines, parques y espacios públicos, en Veracruz se deja morir el centro histórico despojándolo de su identidad, por una fachada hueca para el turismo, que seguramente disfrutaría más con un centro histórico bien conservado, al igual que sus playas, arrecifes, manglares y dunas. ¿Acaso no ven las autoridades que un hotel encima de la playa no es realmente atractivo? ¿Qué facultad rige sus decisiones? Seguramente la corrupción, pues no hay proceder racional alguno en sus actos, pues olvidan la memoria de los viejos y oscurecen el futuro de los nuevos.

Para el que abre los ojos llega la indignación y se siente en Veracruz como en todo el mundo. Indignados por la indiferencia y falta de respeto con la vida, los indignados nos agrupamos para actuar positivamente por nuestro entorno y nuestra sociedad. Ejerciendo como sociedad civil una advertencia y acción cuando las autoridades fallan en su deber.

Ingenuos y Ciudadanos. Foto: Ángel Lagunes
En México se tiene un importante camino recorrido en materia de protección del patrimonio histórico y cultural, mediante leyes. Esto inicia en 1784 cuando el gobierno colonial se empieza a interesar por las exploraciones arqueológicas, de lo que deriva la creación de la Junta de Antigüedades en 1808. Esto se interrumpe con la guerra de independencia y Agustín de Iturbide lo restablece en 1822. En 1897 surge la Ley sobre Monumentos Arqueológicos, en 1914 la Ley sobre Conservación de Monumentos Históricos y Arqueológicos y Bellezas Naturales. La sensibilidad de los gobiernos se vio reflejada en diversas leyes a lo largo de casi todo el siglo. Actualmente la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas, Artísticos, e Históricos, que es la que nos rige en materia de patrimonio cultural. En el artículo 2 se platea un vínculo entre el INAH y el INBA con las asociaciones civiles, juntas vecinales y uniones de campesinos para preservar los bienes culturales de la nación, su regulación obedece a los tres niveles jurídicos: El poder ejecutivo -de donde sale CONACULTA y se desprenden el INAH y el INBA-, El poder legislativo –senadores y diputados- y el poder judicial. Así que aquí está bien claro quién falló y que los ciudadanos hemos actuado responsablemente por el respeto a la vida y el cumplimiento de nuestras leyes. 

Público
El cinismo de las autoridades y la arbitrariedad con la que ejercen el poder, les impide nuevamente ver, darse cuenta que su obra está mal hecha. El nivel de la calle quedó por debajo del original por lo que las raíces de los árboles quedan expuestas, tampoco ven que en el espacio donde se supone se van a orillar los camiones a recibir pasaje, no hay alcantarillas lo que traerá problemas de insalubridad, tampoco ven que las banquetas recién hechas ya están cuarteadas, y que las alcantarillas que dejan abiertas y las zanjas son un peligro para los peatones que buscan por donde caminar.
Y en el país de nadie ve, los ciudadanos tampoco ven que si su dinero se usara de manera diferente por quienes gobiernan, nuestro país sería mucho mejor.

Niño. Foto: Ángel Lagunes
Este texto es de Alberto Córdoba, quien se define como  "Antropólogo Histérico hijo del Gran Baluye, padre de Cóbari. Animalero por devoción y educador vivencial por profesión. Creencias políticas y religiosas: rock and roll." Y por supuesto, es uno más de los Indignados de Díaz Mirón. 

Las fotos son de Ángel Lagunes (cortesía de Manuel Polgar).

5 de marzo de 2012

Las cruces de mayo en Alvarado: el Arroz a la Tumbada

Publicamos la quinta entrega del texto de investigación de Iskra Sabino Las cruces de mayo en Alvarado, evolución o pérdida de una tradición en la época de la globalización.

Iskra anunciaba al final de la entrega pasada la introducción de un elemento que ha mutado el sentido de la fiesta de las cruces de mayo: el arroz a la tumbada. Que Iskra nos explique.... 
_______________________________________________________

Las cruces de mayo en Alvarado: Entre lo tradicional y lo actual, el devenir cultural de Alvarado
Iskra Sabino
(Quinta entrega)
Capítulo III.
Arroz a la tumbada más grande del mundo. 29 de mayo de 2011. www.elgolfo.info

3.2 Nacimiento de una nueva tradición: el Arroz a la Tumbada 
En este caso, el “Arroz a la Tumbada” es organizado por el ayuntamiento de Alvarado, pero como una atracción turística, “comercial”. Aunque el arroz no se vende sino que se les regala a los visitantes, varias cervecerías aprovechan el evento para promocionar y vender sus productos, que sería una de las formas que tiene el capitalismo de hacerse presente en esta celebración, motivo por el cual la gente mayor lo visualiza como un evento donde se pierde totalmente el sentido religioso del último domingo de mayo, pues la fiesta de las cruces se concibe como una fiesta blanca, símbolo de la pureza. Uno de los problemas que se observó dentro del festejo de “Las Cruces de Mayo” fue que la sociedad alvaradeña se encuentra dividida, y esto se debe al contraste de ideas que existe entre los jóvenes y adultos que conforman ésta sociedad. Asimismo, se pudo notar que debido a que la celebración posee un sentido totalmente religioso, no resulta tan atractiva a las nuevas generaciones, en contraste con lo que opinan los adultos, ya que para ellos la importancia de la fiesta se encuentra ahí, en su significado religioso. Los jóvenes, y no sólo ellos, utilizan el cierre de las cruces en el último domingo de mayo, también como motivo de festejo, pero de una manera distinta, que los identifica con las nuevas formas de celebración que se proyectan en esta época, más “moderna” y que se encuentra impregnada de toda la influencia de la “actualidad”, si es que se desea ver de este modo. Otra situación que ha sido vislumbrada solamente por un algunos integrantes del grupo intelectual del puerto, como el maestro José Enrique Ruiz Uscanga, Director actual de la Casa de la Cultura Narciso Serradel Sevilla y el ex cronista de la ciudad, don Marcelino O. Ramos Hernández; de igual forma, el que fuera presidente municipal del puerto dentro del periodo 1982-1985, el Ing. José Luis Zamudio A., es que ellos han expresado una gran inconformidad ante la integración del Arroz a la Tumbada, que también se realiza el último domingo de mayo, declarando que para ellos eso no es una tradición; cada uno manifestó un cierto tono de disconformidad ante el hecho de que se haya aprovechado la celebración religiosa para realizar un evento de esta especie, en donde el mayor problema es la presencia de las cerveceras que colocan sus carpas a orillas del malecón, donde al caminar se puede entrever a una multitud, que en su mayoría son adolescentes, consumiendo bebidas etílicas, que los identifican con los demás grupos de jóvenes que se divierten al ritmo de la música que está de moda, como sucede en todas las ciudades de México y del resto del mundo.1


Para el maestro José Enrique Ruiz Uscanga, esto simplemente denota la irrupción capitalista a sus tradiciones, una forma que corrompe y traiciona el significado de la identidad del lugar. Por el contrario, el Sr. Marcelino O. Ramos Hernández declaró que a pesar de que la gente va a donde se le regala aguardiente y que los jóvenes poseen otro tipo de pensamiento, y de que no existe ningún tipo de disposición de su parte para conservar esta fiesta y de que no hay conciencia por el consideración a las tradiciones, se tiene que respetar su forma de pensar.2 Y es a partir de las declaraciones de los adultos, y del comportamiento de los adolescentes que surgen dos interrogantes, que me llevan a cuestionarme, sobre qué tan importante resulta este festejo para la sociedad alvaradeña y si en realidad la tradición debe de permanecer viva o no. Es un hecho que las diferencias que se advirtieron dentro de las dos celebraciones dan origen a un problema de convivencia social, en el que lo que menos se da es la tolerancia por parte de los adultos, y a pesar de que existe una idea de respeto ante las preferencias de los jóvenes y de cómo viven esta celebración, las personas mayores conservan la idea de que esa forma de festejo no es la correcta, según sus valores sociales. Ahora bien, el multiculturalismo es una teoría que nace con las ideas actuales de convivencia y de respeto ante las diferencias, ya sean de tipo cultural, religioso, ideológico o sexual. Esta teoría puede hacernos entender mejor el por qué de los cambios sociales y transculturales que afectan tanto a pequeñas sociedades, como en este caso la zona porteña de Alvarado, y presentarnos un panorama más amplio sobre este fenómeno que se está manifestando en todo el mundo, sobre todo en sociedades donde la llegada de los inmigrantes ha provocado un desequilibrio social, originando un conflicto de identidad, tanto de los nuevos integrantes que comienzan un proceso de adaptación como de las sociedades que se dicen aceptarlos e intentan adaptarse a ellos.

Ésta es una nueva problemática que cada vez toma más fuerza dentro de los círculos político-culturales y que en realidad los estudios que se han realizado sobre ella presentan soluciones casi utópicas. Proponer una alternativa hacia esas nuevas formas que abrigan las nuevas generaciones ante las tradiciones y de cómo los adultos deben de saber respetar éstas nuevas concepciones culturales, de igual forma los jóvenes tienen el mismo compromiso con sus padres y abuelos, pues de lo que aquí se trata es de promover una cultura por el respeto ante la diversidad cultural. 

3.3 Análisis histórico-social


En algunos de los documentos que se conservan en la Casa de la Cultura de Alvarado, se puede leer que desde antes de los tiempos de la Reforma la celebración de la Cruz había sido suspendida en varias ocasiones, así como otras manifestaciones religiosas que se realizaban fuera del recinto. Los motivos variaban, podían ser disposiciones que venían por parte de las autoridades eclesiásticas, hasta llegar a ser decisión de las autoridades civiles (gobiernos centrales).


Algo que sorprendió al antropólogo Manuel Jiménez Castillo es que a pesar de que a finales de los años cuarenta y principios de los sesenta, y de que la celebración de la “Cruz de Mayo” decayó considerablemente en ese tiempo, en la actualidad se puede afirmar que los lugareños tienen bien arraigado el sentimiento por esta tradición.


...la gente de Alvarado, como que abandonó la celebración de la Santa Cruz, pero no la olvidó. Lo que hizo a un lado fue, la fiesta, la elaboración de cruces adornadas y el fandango, pero el culto a la cruz nunca ha desaparecido. Siempre, año con año, hubo señoras y otras personas, sobre todo de las que viven en las calles y cuadras aledañas a donde está el sitio de la cruz [...la de la mampostería [...que cuidaron de festejar a esa cruz el día tres de mayo. Nunca le faltó a la cruz sus adornos de papel crepé o china, sus flores y veladoras y, a veces, sus rezos o rosarios. Incluso, durante ese periodo de olvido, hubo años en que se hacía, cuando menos, una cruz en algún rumbo de la ciudad, en otros no se hacía nada; pero la Santa Cruz siempre recibió su festejo el día tres de mayo, festejo pequeño, insignificante, pero se le festejó...3


Es así como a finales de los años setenta un grupo de alvaradeños se organiza y crea un patronato. Este grupo decidió que se debía fundar una Casa de la Cultura, y buscando el apoyo del Instituto Nacional de Bellas Artes, contando también con ayuda económica por parte del Ayuntamiento municipal y con otros recursos que obtuvieron los integrantes del mismo patronato.


Posteriormente, la Casa de la Cultura quedaría incorporada al proyecto cultural estatal-federal, administrado por dos instituciones en coordinación: el Instituto Veracruzano de la Cultura (con sede en el Puerto de Veracruz), y el Instituto Nacional de Bellas Artes, los cuales contarían con cierto apoyo de la SEP para promover las manifestaciones artísticas locales y “rescatar” y/o revalorizar sus expresiones folklóricas más genuinas: el son jarocho y la decaída festividad de las “Cruces de Mayo”.4


La realidad, con respecto a la difusión cultural, que existe en el puerto alvaradeño es totalmente contraria a lo que se afirma en la cita anterior, ya que sí es cierto que la preocupación por la conservación de las tradiciones logró abrir las puertas al arte y la cultura por medio de una institución, no resultó tan satisfactorio en el plano económico, ya que la Casa de la Cultura de este puerto únicamente recibe una aportación económica mensual por parte del Instituto Veracruzano de Cultura. Según el testimonio del maestro José Enrique Ruiz Uscanga el apoyo económico que recibe por parte de esta institución es de no más de cinco mil quinientos pesos mensuales, mismos que se reparten en sueldos de entre cuatrocientos y trescientos pesos por taller, esto quiere decir que el pago a los maestros no es suficiente, dando como resultado que los profesores encargados de las labores docentes posean otros tipos de ingresos, por lo general este es un trabajo que realizan por cuestiones filantrópicas. De esta forma se establece un factor que afecta de manera importante la difusión cultural, exponiéndola a que no se puedan obtener grandes resultados dentro de este campo y por más deseos que posea una sociedad por conservar su legado cultural, sin recursos económicos es muy difícil que se mantenga viva. 

Si no existe la difusión cultural, no puede tener cabida la educación para la misma, así que este fenómeno da partida a cambios que podrían afectar la celebración, no se sabe hasta qué punto, tampoco se apoya la idea de que fenómenos externos afecten la celebración de forma negativa, dando paso a la fusión con nuevas visiones de identidad. Si la celebración ya pasó por un periodo de receso, se tiene que estar consciente de que a través del tiempo ha permanecido, pero su estado no ha sido estático; al igual que otras tradiciones ha evolucionado y tenido que buscar la forma de adaptarse a los cambios políticos, económicos y socio-culturales. La conciencia colectiva conserva un hondo respeto por mostrar quiénes son y de dónde proviene el ser de sus raíces. La conmemoración de las “Cruces de Mayo” le ha abierto paso a la fiesta del “Arroz a la Tumbada”. 

Esta nueva tradición tiene un poco más de quince años que se incorporó al festejo de las cruces. Los orígenes de su leyenda se remontan a principios del siglo XX, recordando las reuniones de los pescadores que se juntaban dentro de las embarcaciones y se preparaban para la pesca. Este acto de convivencia convertía de alguna forma, el trabajo en un motivo para hacer fiesta. Pero para algunos de los habitantes de este puerto, que aún mantienen una visión conservadora y un tanto temerosa, ante la idea de que un factor externo como lo es el “Arroz a la Tumbada” se fusione con la antigua tradición y distorsione el sentido real del festejo. La negativa ante este evento se debe a que la preferencia por el alcohol no es adecuada ni bien vista por los que están más allegados a la fiesta, según la visión de éstos lugareños, no existe una razón para combinar las dos celebraciones. En este sentido, podemos afirmar que la mentalidad y la actitud de las sociedades actuales son cambiantes, toman el discurso del pasado pero a la vez lo innovan y le dan otro significado, quizá de una manera mucha más práctica. Otra visión o interpretación podría decir que no se tiene memoria histórica por parte de las generaciones presentes, pero darlo a conocer no es la intención de esta investigación. Considerando que sería motivo de otro trabajo. Máxime que la cuestión social tiene múltiples explicaciones e interpretaciones. En los siguientes apartados y temas que se abordarán serán en términos más conceptuales, de discurso, con el fin de contrastar la realidad de los alvaradeños y la historia local, con las corrientes del pensamiento mundial, para que los lectores se den una idea más completa del presente trabajo.

(CONTINÚA EN LA SIGUIENTA ENTREGA)
_______________________________________________________ 
Notas 3.2
1  Comunicación personal con el Ing. José Luis Zamudio A. y al Mtro. José Enrique Ruiz Uscanga, el 21 y 24 de julio de 2007 en el puerto de Alvarado. La entrevista al Sr. Marcelino O. Ramos se realizó el 23 de mayo de 2008 en la Casa de la Cultura “Narciso Serradel Sevilla”
2 Ibídem. Comunicación personal con el Mtro. José Enrique Ruiz Uscanga el 24 de julio de 2007 y fragmento del testimonio del Sr. Marcelino O. Ramos entrevistado el 23 de mayo de 2008  

Notas 3.3
3 Manuel Jiménez Castillo, op. cit., pp. 155-156
Ibídem, pp. 157-158.