12 de marzo de 2012

Intermedio

Los Indignados de Veracruz
 
Todo inicia a partir de una diferencia con las autoridades, ya que no disfrutan ni admiran un árbol majestuoso, no ven el movimiento en la forma de las ramas, su lento crecer en el tiempo. Cuando un rayo de luz se cuela entre la fronda y dibuja el piso con su sombra, tampoco lo ven.

Anciano. Foto: Ángel Lagunes
 Si una parvada de loros llega sobre un árbol, haciendo gran alaraco, tampoco lo ven. 
 
No ven realidad. Olvidado el pasado desconocen el presente y olvidan el futuro. Si no ven a la memoria tampoco sabrán ver su camino. Tal vez no recuerden que alguna vez la gente que vivía en la Avenida Salvador Díaz Mirón, esperaba oír la música para sacar sus sillas y sentarse a ver pasar el desfile del carnaval, y que en las noches había bailes de son montuno y danzón en la alameda. Tampoco recuerdan los cines viejos, y de lo bonito que era caminar por lo que alguna vez se llamó Paseo de los cocos, Av. La Libertad y posteriormente Av. Salvador Díaz Mirón, sus doscientos años de historia evidentemente son de su completa ignorancia. Ellos ignoran, no tiene memoria.
Aún están entre nosotros algunas ceibas como testigos de nuestra historia, ahí están viviendo sus últimos días, ¿quién va a ir con ellas a platicar en lo que se cumple su sentencia de muerte? Su delito es tener memoria, tener raíces hondas y fuertes. Su imponencia ya antes había sido vejada cuando cortaron sus frondosas ramas. Muchas capas de cal sobre su tronco, a sus pies la basura de una sociedad indiferente. 

Manta. Foto: Ángel Lagunes
 Árboles sagrados para la gente antigua, hoy quienes gobiernan no las aprecian, quienes gobiernan e imponen su decisión, solo ven el beneficio propio e inmediato en el espejo roto de su ignorancia, en su futuro ciego y perdido. Alguien gritó hasta la muerte y de impotencia se murió, eso tampoco lo vieron.

Como a un árbol cortan la cultura en Veracruz, arrancándola desde abajo, desde sus raíces que son los espacios públicos; el tronco son las personas, el follaje y los frutos del árbol, son la tradición y la creación cultural.

Mono Blanco en la protesta del Parque Zamora. El chuchumbé.
 
Mientras las ciudades más importantes del mundo –como alguna vez lo fue Veracruz-conservan sus edificios y monumentos históricos en buen estado, al igual que los jardines, parques y espacios públicos, en Veracruz se deja morir el centro histórico despojándolo de su identidad, por una fachada hueca para el turismo, que seguramente disfrutaría más con un centro histórico bien conservado, al igual que sus playas, arrecifes, manglares y dunas. ¿Acaso no ven las autoridades que un hotel encima de la playa no es realmente atractivo? ¿Qué facultad rige sus decisiones? Seguramente la corrupción, pues no hay proceder racional alguno en sus actos, pues olvidan la memoria de los viejos y oscurecen el futuro de los nuevos.

Para el que abre los ojos llega la indignación y se siente en Veracruz como en todo el mundo. Indignados por la indiferencia y falta de respeto con la vida, los indignados nos agrupamos para actuar positivamente por nuestro entorno y nuestra sociedad. Ejerciendo como sociedad civil una advertencia y acción cuando las autoridades fallan en su deber.

Ingenuos y Ciudadanos. Foto: Ángel Lagunes
En México se tiene un importante camino recorrido en materia de protección del patrimonio histórico y cultural, mediante leyes. Esto inicia en 1784 cuando el gobierno colonial se empieza a interesar por las exploraciones arqueológicas, de lo que deriva la creación de la Junta de Antigüedades en 1808. Esto se interrumpe con la guerra de independencia y Agustín de Iturbide lo restablece en 1822. En 1897 surge la Ley sobre Monumentos Arqueológicos, en 1914 la Ley sobre Conservación de Monumentos Históricos y Arqueológicos y Bellezas Naturales. La sensibilidad de los gobiernos se vio reflejada en diversas leyes a lo largo de casi todo el siglo. Actualmente la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas, Artísticos, e Históricos, que es la que nos rige en materia de patrimonio cultural. En el artículo 2 se platea un vínculo entre el INAH y el INBA con las asociaciones civiles, juntas vecinales y uniones de campesinos para preservar los bienes culturales de la nación, su regulación obedece a los tres niveles jurídicos: El poder ejecutivo -de donde sale CONACULTA y se desprenden el INAH y el INBA-, El poder legislativo –senadores y diputados- y el poder judicial. Así que aquí está bien claro quién falló y que los ciudadanos hemos actuado responsablemente por el respeto a la vida y el cumplimiento de nuestras leyes. 

Público
El cinismo de las autoridades y la arbitrariedad con la que ejercen el poder, les impide nuevamente ver, darse cuenta que su obra está mal hecha. El nivel de la calle quedó por debajo del original por lo que las raíces de los árboles quedan expuestas, tampoco ven que en el espacio donde se supone se van a orillar los camiones a recibir pasaje, no hay alcantarillas lo que traerá problemas de insalubridad, tampoco ven que las banquetas recién hechas ya están cuarteadas, y que las alcantarillas que dejan abiertas y las zanjas son un peligro para los peatones que buscan por donde caminar.
Y en el país de nadie ve, los ciudadanos tampoco ven que si su dinero se usara de manera diferente por quienes gobiernan, nuestro país sería mucho mejor.

Niño. Foto: Ángel Lagunes
Este texto es de Alberto Córdoba, quien se define como  "Antropólogo Histérico hijo del Gran Baluye, padre de Cóbari. Animalero por devoción y educador vivencial por profesión. Creencias políticas y religiosas: rock and roll." Y por supuesto, es uno más de los Indignados de Díaz Mirón. 

Las fotos son de Ángel Lagunes (cortesía de Manuel Polgar).

5 de marzo de 2012

Las cruces de mayo en Alvarado: el Arroz a la Tumbada

Publicamos la quinta entrega del texto de investigación de Iskra Sabino Las cruces de mayo en Alvarado, evolución o pérdida de una tradición en la época de la globalización.

Iskra anunciaba al final de la entrega pasada la introducción de un elemento que ha mutado el sentido de la fiesta de las cruces de mayo: el arroz a la tumbada. Que Iskra nos explique.... 
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Las cruces de mayo en Alvarado: Entre lo tradicional y lo actual, el devenir cultural de Alvarado
Iskra Sabino
(Quinta entrega)
Capítulo III.
Arroz a la tumbada más grande del mundo. 29 de mayo de 2011. www.elgolfo.info

3.2 Nacimiento de una nueva tradición: el Arroz a la Tumbada 
En este caso, el “Arroz a la Tumbada” es organizado por el ayuntamiento de Alvarado, pero como una atracción turística, “comercial”. Aunque el arroz no se vende sino que se les regala a los visitantes, varias cervecerías aprovechan el evento para promocionar y vender sus productos, que sería una de las formas que tiene el capitalismo de hacerse presente en esta celebración, motivo por el cual la gente mayor lo visualiza como un evento donde se pierde totalmente el sentido religioso del último domingo de mayo, pues la fiesta de las cruces se concibe como una fiesta blanca, símbolo de la pureza. Uno de los problemas que se observó dentro del festejo de “Las Cruces de Mayo” fue que la sociedad alvaradeña se encuentra dividida, y esto se debe al contraste de ideas que existe entre los jóvenes y adultos que conforman ésta sociedad. Asimismo, se pudo notar que debido a que la celebración posee un sentido totalmente religioso, no resulta tan atractiva a las nuevas generaciones, en contraste con lo que opinan los adultos, ya que para ellos la importancia de la fiesta se encuentra ahí, en su significado religioso. Los jóvenes, y no sólo ellos, utilizan el cierre de las cruces en el último domingo de mayo, también como motivo de festejo, pero de una manera distinta, que los identifica con las nuevas formas de celebración que se proyectan en esta época, más “moderna” y que se encuentra impregnada de toda la influencia de la “actualidad”, si es que se desea ver de este modo. Otra situación que ha sido vislumbrada solamente por un algunos integrantes del grupo intelectual del puerto, como el maestro José Enrique Ruiz Uscanga, Director actual de la Casa de la Cultura Narciso Serradel Sevilla y el ex cronista de la ciudad, don Marcelino O. Ramos Hernández; de igual forma, el que fuera presidente municipal del puerto dentro del periodo 1982-1985, el Ing. José Luis Zamudio A., es que ellos han expresado una gran inconformidad ante la integración del Arroz a la Tumbada, que también se realiza el último domingo de mayo, declarando que para ellos eso no es una tradición; cada uno manifestó un cierto tono de disconformidad ante el hecho de que se haya aprovechado la celebración religiosa para realizar un evento de esta especie, en donde el mayor problema es la presencia de las cerveceras que colocan sus carpas a orillas del malecón, donde al caminar se puede entrever a una multitud, que en su mayoría son adolescentes, consumiendo bebidas etílicas, que los identifican con los demás grupos de jóvenes que se divierten al ritmo de la música que está de moda, como sucede en todas las ciudades de México y del resto del mundo.1


Para el maestro José Enrique Ruiz Uscanga, esto simplemente denota la irrupción capitalista a sus tradiciones, una forma que corrompe y traiciona el significado de la identidad del lugar. Por el contrario, el Sr. Marcelino O. Ramos Hernández declaró que a pesar de que la gente va a donde se le regala aguardiente y que los jóvenes poseen otro tipo de pensamiento, y de que no existe ningún tipo de disposición de su parte para conservar esta fiesta y de que no hay conciencia por el consideración a las tradiciones, se tiene que respetar su forma de pensar.2 Y es a partir de las declaraciones de los adultos, y del comportamiento de los adolescentes que surgen dos interrogantes, que me llevan a cuestionarme, sobre qué tan importante resulta este festejo para la sociedad alvaradeña y si en realidad la tradición debe de permanecer viva o no. Es un hecho que las diferencias que se advirtieron dentro de las dos celebraciones dan origen a un problema de convivencia social, en el que lo que menos se da es la tolerancia por parte de los adultos, y a pesar de que existe una idea de respeto ante las preferencias de los jóvenes y de cómo viven esta celebración, las personas mayores conservan la idea de que esa forma de festejo no es la correcta, según sus valores sociales. Ahora bien, el multiculturalismo es una teoría que nace con las ideas actuales de convivencia y de respeto ante las diferencias, ya sean de tipo cultural, religioso, ideológico o sexual. Esta teoría puede hacernos entender mejor el por qué de los cambios sociales y transculturales que afectan tanto a pequeñas sociedades, como en este caso la zona porteña de Alvarado, y presentarnos un panorama más amplio sobre este fenómeno que se está manifestando en todo el mundo, sobre todo en sociedades donde la llegada de los inmigrantes ha provocado un desequilibrio social, originando un conflicto de identidad, tanto de los nuevos integrantes que comienzan un proceso de adaptación como de las sociedades que se dicen aceptarlos e intentan adaptarse a ellos.

Ésta es una nueva problemática que cada vez toma más fuerza dentro de los círculos político-culturales y que en realidad los estudios que se han realizado sobre ella presentan soluciones casi utópicas. Proponer una alternativa hacia esas nuevas formas que abrigan las nuevas generaciones ante las tradiciones y de cómo los adultos deben de saber respetar éstas nuevas concepciones culturales, de igual forma los jóvenes tienen el mismo compromiso con sus padres y abuelos, pues de lo que aquí se trata es de promover una cultura por el respeto ante la diversidad cultural. 

3.3 Análisis histórico-social


En algunos de los documentos que se conservan en la Casa de la Cultura de Alvarado, se puede leer que desde antes de los tiempos de la Reforma la celebración de la Cruz había sido suspendida en varias ocasiones, así como otras manifestaciones religiosas que se realizaban fuera del recinto. Los motivos variaban, podían ser disposiciones que venían por parte de las autoridades eclesiásticas, hasta llegar a ser decisión de las autoridades civiles (gobiernos centrales).


Algo que sorprendió al antropólogo Manuel Jiménez Castillo es que a pesar de que a finales de los años cuarenta y principios de los sesenta, y de que la celebración de la “Cruz de Mayo” decayó considerablemente en ese tiempo, en la actualidad se puede afirmar que los lugareños tienen bien arraigado el sentimiento por esta tradición.


...la gente de Alvarado, como que abandonó la celebración de la Santa Cruz, pero no la olvidó. Lo que hizo a un lado fue, la fiesta, la elaboración de cruces adornadas y el fandango, pero el culto a la cruz nunca ha desaparecido. Siempre, año con año, hubo señoras y otras personas, sobre todo de las que viven en las calles y cuadras aledañas a donde está el sitio de la cruz [...la de la mampostería [...que cuidaron de festejar a esa cruz el día tres de mayo. Nunca le faltó a la cruz sus adornos de papel crepé o china, sus flores y veladoras y, a veces, sus rezos o rosarios. Incluso, durante ese periodo de olvido, hubo años en que se hacía, cuando menos, una cruz en algún rumbo de la ciudad, en otros no se hacía nada; pero la Santa Cruz siempre recibió su festejo el día tres de mayo, festejo pequeño, insignificante, pero se le festejó...3


Es así como a finales de los años setenta un grupo de alvaradeños se organiza y crea un patronato. Este grupo decidió que se debía fundar una Casa de la Cultura, y buscando el apoyo del Instituto Nacional de Bellas Artes, contando también con ayuda económica por parte del Ayuntamiento municipal y con otros recursos que obtuvieron los integrantes del mismo patronato.


Posteriormente, la Casa de la Cultura quedaría incorporada al proyecto cultural estatal-federal, administrado por dos instituciones en coordinación: el Instituto Veracruzano de la Cultura (con sede en el Puerto de Veracruz), y el Instituto Nacional de Bellas Artes, los cuales contarían con cierto apoyo de la SEP para promover las manifestaciones artísticas locales y “rescatar” y/o revalorizar sus expresiones folklóricas más genuinas: el son jarocho y la decaída festividad de las “Cruces de Mayo”.4


La realidad, con respecto a la difusión cultural, que existe en el puerto alvaradeño es totalmente contraria a lo que se afirma en la cita anterior, ya que sí es cierto que la preocupación por la conservación de las tradiciones logró abrir las puertas al arte y la cultura por medio de una institución, no resultó tan satisfactorio en el plano económico, ya que la Casa de la Cultura de este puerto únicamente recibe una aportación económica mensual por parte del Instituto Veracruzano de Cultura. Según el testimonio del maestro José Enrique Ruiz Uscanga el apoyo económico que recibe por parte de esta institución es de no más de cinco mil quinientos pesos mensuales, mismos que se reparten en sueldos de entre cuatrocientos y trescientos pesos por taller, esto quiere decir que el pago a los maestros no es suficiente, dando como resultado que los profesores encargados de las labores docentes posean otros tipos de ingresos, por lo general este es un trabajo que realizan por cuestiones filantrópicas. De esta forma se establece un factor que afecta de manera importante la difusión cultural, exponiéndola a que no se puedan obtener grandes resultados dentro de este campo y por más deseos que posea una sociedad por conservar su legado cultural, sin recursos económicos es muy difícil que se mantenga viva. 

Si no existe la difusión cultural, no puede tener cabida la educación para la misma, así que este fenómeno da partida a cambios que podrían afectar la celebración, no se sabe hasta qué punto, tampoco se apoya la idea de que fenómenos externos afecten la celebración de forma negativa, dando paso a la fusión con nuevas visiones de identidad. Si la celebración ya pasó por un periodo de receso, se tiene que estar consciente de que a través del tiempo ha permanecido, pero su estado no ha sido estático; al igual que otras tradiciones ha evolucionado y tenido que buscar la forma de adaptarse a los cambios políticos, económicos y socio-culturales. La conciencia colectiva conserva un hondo respeto por mostrar quiénes son y de dónde proviene el ser de sus raíces. La conmemoración de las “Cruces de Mayo” le ha abierto paso a la fiesta del “Arroz a la Tumbada”. 

Esta nueva tradición tiene un poco más de quince años que se incorporó al festejo de las cruces. Los orígenes de su leyenda se remontan a principios del siglo XX, recordando las reuniones de los pescadores que se juntaban dentro de las embarcaciones y se preparaban para la pesca. Este acto de convivencia convertía de alguna forma, el trabajo en un motivo para hacer fiesta. Pero para algunos de los habitantes de este puerto, que aún mantienen una visión conservadora y un tanto temerosa, ante la idea de que un factor externo como lo es el “Arroz a la Tumbada” se fusione con la antigua tradición y distorsione el sentido real del festejo. La negativa ante este evento se debe a que la preferencia por el alcohol no es adecuada ni bien vista por los que están más allegados a la fiesta, según la visión de éstos lugareños, no existe una razón para combinar las dos celebraciones. En este sentido, podemos afirmar que la mentalidad y la actitud de las sociedades actuales son cambiantes, toman el discurso del pasado pero a la vez lo innovan y le dan otro significado, quizá de una manera mucha más práctica. Otra visión o interpretación podría decir que no se tiene memoria histórica por parte de las generaciones presentes, pero darlo a conocer no es la intención de esta investigación. Considerando que sería motivo de otro trabajo. Máxime que la cuestión social tiene múltiples explicaciones e interpretaciones. En los siguientes apartados y temas que se abordarán serán en términos más conceptuales, de discurso, con el fin de contrastar la realidad de los alvaradeños y la historia local, con las corrientes del pensamiento mundial, para que los lectores se den una idea más completa del presente trabajo.

(CONTINÚA EN LA SIGUIENTA ENTREGA)
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Notas 3.2
1  Comunicación personal con el Ing. José Luis Zamudio A. y al Mtro. José Enrique Ruiz Uscanga, el 21 y 24 de julio de 2007 en el puerto de Alvarado. La entrevista al Sr. Marcelino O. Ramos se realizó el 23 de mayo de 2008 en la Casa de la Cultura “Narciso Serradel Sevilla”
2 Ibídem. Comunicación personal con el Mtro. José Enrique Ruiz Uscanga el 24 de julio de 2007 y fragmento del testimonio del Sr. Marcelino O. Ramos entrevistado el 23 de mayo de 2008  

Notas 3.3
3 Manuel Jiménez Castillo, op. cit., pp. 155-156
Ibídem, pp. 157-158.  

24 de febrero de 2012

Intermedio adelantado...

Porque nos interesa que la gente se informe y acuda al evento programado este domingo 26 de febrero en el Parque Zamora, en Veracruz puerto, es que adelantamos nuestro Intermedio.
En el Observatorio Cultural Veracruz ya hemos tratado el asunto de la devastación de la Alameda Díaz Mirón en el Puerto de Veracruz en los post Entre lecheros y alamedas y Desarrollo urbano y derechos culturales.
Este domingo un grupo de grupos se unen en jornada de resistencia contra las políticas insensatas del municipio.
En Veracruz se ha destruido prácticamente el único corredor verde de la zona centro de la ciudad para darle prioridad a un corredor comercial pobremente planeado que a la larga pauperizará aún más la calidad de vida de la zona. Sin embargo, a los vecinos se les ha tratado de vender el discurso de que con más changarros en su camellón habrá más dinero... Con menos árboles podrán circular más autos y autobuses (reflejo de un también paupérrimo transporte público).
El mismísimo poeta podría decirle a las autoridades, dedicándoles las primeras líneas de  "A Gloria": No intentes convencerme de torpeza con los delirios de tu mente loca...
Mono Blanco, Los Aguas Aguas, Son el Resto, Juventud Sonera y Raíz Antigua se presentarán en defensa de una política urbana sustentable e incluyente.
Jornada cultural en defensa de la Avenida Díaz Mirón. Parque Zamora, Centro de Veracruz.
Domingo 26 de febrero. De 12.00 a 18.00 hrs.
Actualización: Imágenes del evento 
(cortesía de Manuel Polgar)
Manta...
Otra manta
Mono Blanco
Los Aguas Aguas
El Árbol del Bikini mutilado
 Además, Fernando Guadarrama, amigo y colaborador del Observatorio, nos comparte la rola Ay, Carolina, letra del mismísimo Guadarrama,  música del grupo La China Sonidera. El Colectivo Musiquero Oaxaqueño participó en esta grabación artesanal. La producción es de Sonido Panorámico y Tapacamino  (dar clic al link).
La dedicatoria: Para toda la flota que defiende el Paseo Diáz Mirón y sus Árboles en el Puerto de Veracruz. Oaxaca y Veracruz pueblos hermanos. ¡¡¡Por la defensa de nuestro Patrimonio histórico, cultural y natural!!!
http://soundcloud.com/los-molcajete/la-china-sonidera-con-el
 

20 de febrero de 2012

Las cruces de mayo en Alvarado: Entre lo tradicional y lo actual, el devenir cultural de Alvarado


Publicamos la cuarta entrega del texto de investigación Las cruces de mayo en Alvarado, evolución o pérdida de una tradición en la época de la globalización de Iskra Sabino.

Toca presentar la reflexión que la autora hace sobre la existencia de tradiciones en un contexto socioracialmente fragmentado, como es el caso de Alvarado. 
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Las cruces de mayo en Alvarado: Entre lo tradicional y lo actual, el devenir cultural de Alvarado
Iskra Sabino
(Cuarta entrega)
Capítulo III.



3.1 Evolución o pérdida de una tradición

En la actualidad, existe una constante preocupación por preservar las tradiciones, herencia de nuestro legado histórico-cultural y producto del mestizaje entre indígenas y españoles, mismo que ha perdurado por medio de diferentes testimonios que documentan el encuentro cultural “accidental” que es, para la mayoría de los pobladores del México actual, la fusión de dos razas; la herencia más preciada que nos pudo otorgar ese encuentro de culturas o la maldición del recuerdo constante de un abuso histórico que convirtió a los conquistados y a sus descendientes en víctimas del despotismo de la invasión española.

Para algunos este fue un encuentro muy bien aprovechado por los peninsulares, ya que para los indígenas este suceso señalaba el posible regreso de Quetzalcóatl, para otros, significó un hecho inevitable, pues las conquistas son un fenómeno mundial que se originaron como parte de un proceso histórico que han marcado la evolución y la supervivencia de la humanidad. Y para muchos de los pobladores del puerto de Alvarado este encuentro de culturas determinó su destino dentro de la historia, como sucedió en todo México, dando como resultado final el mestizaje y la creación de una nueva nación. Pero hay que recordar que este no sólo fue el choque de dos civilizaciones sino que entre el indígena y el europeo también existió la raza negra que sufrió todavía más la barbarie del blanco. Pero ese pasado trágico ha quedado en el olvido, en el rezago de la memoria histórica, en los libros y en las múltiples leyendas que cuentan los abuelos o los amantes de la historia sotaventina. Pero al momento de iniciar el planteamiento de los conflictos que se encontraron en el puerto, se reveló un creciente sentimiento de orgullo ante el hecho de ser legatarios de españoles, y no me refiero únicamente a su herencia cultural o histórica, sino también a la idea que poseen muchos de los lugareños de ser parte de una de las estirpes europeas. La sensación que manifiestan al creer que su ascendencia española es más llana o pura, enaltece su ser; hasta el punto de negar su mestizaje, probablemente de una forma algo inconsciente. Hubo un hecho que debo admitir me sorprendió, pues después de realizar varias entrevistas, pude percibir que parece existir un poco más de reconocimiento y respeto a la cultura negra que a la indígena, el cual de todas formas no supera el ideal de pertenencia a la raza hispana. Para muchos de los alvaradeños es un orgullo que por sus venas corra la sangre de aquellos españoles que provenían de diferentes provincias de la península Ibérica, sobre todo de Andalucía y Sevilla. Esta herencia cultural se quedó plasmada en el baile y en casi todas sus celebraciones, manifestando también de esta forma, su ferviente fe por la tradición católica.

Durante la investigación de campo y por medio de la recopilación de algunas declaraciones de los pobladores, que han jugado un papel importante en el “rescate” cultural de la zona. También subsiste una conciencia del mestizaje pero que ante dichos testimonios se percibe una cierta negación de su pasado indígena. Estos argumentos también señalaron que prevalece una noción de mayor respeto ante el legado africano, dejando atrás la poca o mucha influencia de los indígenas. En una de las entrevistas realizadas al doctor en derecho, René Gastón Hernández Santiago, declaró que en Alvarado la influencia indígena, al menos en el baile, era nula. Asimismo comentó que la mayoría de los apellidos de las familias alvaradeñas eran propiamente españoles.1
 
Ante esta afirmación hay que recordar que la mayoría de los indígenas que fueron convertidos por su propia voluntad o por medio de la fuerza, al catolicismo, se les asignaron nombres y apellidos cristianos, así que se tendría que realizar una investigación aparte para saber cuántos de estos pobladores son descendientes directos de los europeos. No olvidemos que hubo una gran influencia negra, por lo tanto, esta absurda suposición no quiere decir que todos los habitantes de Alvarado tengan más sangre española que negra o indígena. Son simplemente producto de un mestizaje que debido a las circunstancias del momento se les tuvo que castellanizar, en el amplio sentido de la palabra, y una de esas formas fue el bautismo como acción de purificación de las almas perdidas, según la creencia española.

Vean vuestras reales majestades si deben evitar tan gran mal y daño, y cierto sería Dios Nuestro Señor muy servido, si por mano de vuestras reales altezas estas gentes fuesen introducidas e instruidas en nuestra muy santa fe católica y conmutada la devoción, fe y esperanza que en estos sus ídolos tienen, en la divina potencia de Dios... Es de creer que no sin causa Dios Nuestro Señor ha sido servido que se descubriesen estas partes en nombre de vuestras reales altezas para que tan gran fruto y merecimiento de Dios alcanzasen vuestras majestades, mandando informar y siendo por su mano traídas a la fe estas gentes bárbaras, que según lo que de ellas hemos conocido, creemos que habiendo lenguas y personas que les hiciesen entender la verdad de la fe y el error en que están, muchos de ellos y aun todos, se apartarían muy brevemente de aquella errónea secta que tienen, vendrían al verdadero conocimiento...2


Lo que esta investigación arroja, es esa nueva forma de ver la cultura y de aceptar las creencias religiosas, en este caso el catolicismo. Cada uno de los individuos, los cuales pertenecen a un mismo círculo social, conciben de diferente manera la celebración de una tradición que ha sido, desde sus inicios, totalmente popular y que al mismo tiempo es producto de sus creencias religiosas. Pero que al paso del tiempo presenta variaciones, y es que con la integración de otra tradición, la del Arroz a la Tumbadaha surgido un sentido totalmente diferente al de “Las cruces de Mayo” y que es vista, por algunos de los lugareños, como una forma antagónica de la celebración religiosa. Ya que rompe totalmente con la tradición que ha sido concebida por siglos de forma solemne. 
 
(CONTINÚA EN LA SIGUIENTA ENTREGA)

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Notas 3.1

1 Comunicación personal del 23 de mayo de 2008, en el puerto de Alvarado, Veracruz, al Dr. en Derecho, René Gastón Hernández Santiago.
2 Hernán Cortés, “Primera Carta-Relación de la Justicia y Regimiento de la Rica Villa de la Vera Cruz a la reina Doña Juana y al emperador Carlos V, su hijo.- 1º de julio de 1519”. Cartas de relación, Nota preliminar de Manuel Alcalá, de la Academia Mexicana de la Lengua. Porrúa, Sepan Cuantos. 2002. pp. 26-27.

13 de febrero de 2012

Intermedio

Esta semana queremos invitar a quienes se encuentren el próximo domingo en el D.F. a que asistan al evento para recaudar fondos en beneficio de Don Heraclio Alvarado Téllez, violinista, músico tradicional de son huasteco.

Acá subimos un video tomado durante el X Festival de la Huasteca en Jalpan, Queretaro, en 2005. Don Laco ejecuta su violín acompañado por Rodolfo Guzmán.



Originario de Colatlán, Ixhuatlán de Madero, Veracruz, Don Laco, ha entregado su vida a mantener y difundir el Son de Costumbre así como el Huapango Huasteco. Don Laco cuenta con 82 años de edad de los cuales ha dedicado 75 años de su vida a la música tradicional.

Don Laco se encuentra delicado de salud, enfrentando hospitalizaciones y los gastos que se derivan de su condición.

Todos los que somos sensibles a la importancia de las músicas tradicionales, y sabemos valorar a sus creadores, estamos convocados a echar la mano.

DOMINGO 19 DE FEBRERO 2012.
Evento: “Del Costumbre…al Son”
Lugar: Centro Huasteco “La Cantera”
Horario: de 12:00 a 20:00 horas
Donativo: $100.00 Cien Pesos 00/100 M. N.

Domicilio: Avenida Cantera N0 116 Colonia Estanzuela, frente al Hospital Infantil de La Villa, a espaldas de la Basílica de Guadalupe.

Participan:
* TOBÍAS HERNÁNDEZ Y SU ARMONÍA ARRIBEÑA
* TRÍO LOS CHILES
* TRÍO NOSTALGIA HUASTECA
* TRÍO SOL HUASTECO
* TRÍO XOCOYOTZIN
* TRÍO BRUJOS DE HUEJUTLA
* MARIACHI QUITA PENAS

Don Laco agradece a todos los que se han interesado por su situación.


Allá nos vemos.

6 de febrero de 2012

Las cruces de mayo en Alvarado: La cruz con sus orígenes (continuación)


Continuamos ahora con la entrega del texto de investigación Las cruces de mayo en Alvarado, evolución o pérdida de una tradición en la época de la globalización de Iskra Sabino.

Presentamos el apartado dedicado a explicar el nacimiento de la tradicional veneración a la cruz en Alvarado. 
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Las cruces de mayo en Alvarado: La cruz con sus orígenes
Iskra Sabino
(Tercera entrega)
Capítulo II.
La cruz con sus orígenes paganos y religiosos (continuación).





2.3 La sociedad alvaradeña y las cruces de mayo.

Durante la investigación de las “Cruces de Mayo”, se hizo presente un elemento que no se había contemplado, y que de cierta forma modificó el sentido de esta investigación. Y fue por medio de las declaraciones de los pobladores del lugar que se manifestaron las diferentes formas ideológicas acerca de cómo una sociedad visualiza su legado histórico-cultural. Es así que comenzó a vislumbrarse un factor que se encontraba escondido y que aún la conciencia social no ha develado; y con esto hago referencia a que no existe una gnosis axiológica sobre el respeto y la tolerancia social e individual. Es debido a está negación que los individuos que conforman una sociedad, desconocen que el respeto a las diversas formas de pensar conduce a un multiculturalismo social.

Al mencionar el multiculturalismo hago referencia a que una sociedad debería poseer el significado de lo que puede ser una entidad basada en el respeto a su diversidad, tanto ideológica como cultural. El reflejo de algunos de los argumentos, sobre todo el de las personas mayores, confirmaron un rechazo de carácter determinante ante la imposición de nuevas visiones y comportamientos, atribuidos seguramente al capitalismo y sobre la conservación de sus tradiciones. La manera en la que los lugareños conciben la fiesta de las cruces de mayo presenta aspectos de tipo conservador y ciertos matices, que de cierta forma, desestiman el valor de sus orígenes prehispánicos. La actitud de los pobladores demuestra que existe una actitud de orgullo ante su legado árabe-español, negando así, el pasado indígena, ya sea de forma consciente o inconsciente.

La religión ha jugado un papel determinante dentro de la sociedad alvaradeña y continúa siendo el influjo que sigue inspirando a sus pobladores. Con la conquista religiosa los primeros pobladores del puerto de Alvarado (como en todo el país) abrazaron con gran fe el culto a la cruz, y ese acto de fidelidad queda plasmado con el levantamiento de las cruces en el mes de mayo. Por lo tanto, es evidente que la adoración a éste símbolo es la que delimita esta tradición. Este símbolo, a pesar de poseer un diseño bastante simple, encarna el sacrificio que Jesucristo hizo por salvar a la humanidad.

De ahí que este signo sea todo un universo de significados y el más representativo para los creyentes. Sin embargo, su uso no se generalizó hasta varios años después de la muerte de Jesús; posiblemente no fue sino hasta el siglo IV cuando se empezaron a emplear algunas cruces solas (sin el cuerpo de Cristo) como símbolos y fue en el siglo V, cuando aparece el cuerpo de Jesús clavado en la cruz, es decir, en un crucifijo.1

Una de las causas por las cuales el símbolo de la cruz no se había utilizado era por lo que representaba ser crucificado. La muerte por crucifixión era la más degradante para un individuo y su familia.

Este terrible castigo romano consistía en hacer cargar al convicto un madero sobre sus hombros y llevarlo a cuestas hasta el lugar de la ejecución. En este lugar se le clavaba o amarraba a un madero vertical y ahí se le dejaba morir de hambre y sed, completamente desnudo y abandonado. Estaba prohibido ayudar al reo, quien moría de inanición. Este tipo de castigo provenía de Oriente y sólo se aplicaba a los delitos de homicidio, robo, traición y sedición.2

Ya que la cruz era un símbolo de vergüenza, los primeros cristianos se abstuvieron de usarla y optaron por utilizar el símbolo más común que era el pez. Esta figura es la derivación de las letras IXTIUS, que en griego son las iníciales de la frase: “Jesús Cristo, Hijo de Dios Salvador”.3 El icono más típico dentro del cristianismo es el de la cruz latina, ya que simboliza la redención de toda la humanidad a través de la muerte de Cristo. La cruz es por lo tanto el símbolo cristiano que posee más significados fantásticos.

Al igual que el relato de Santa Elena, la adoración a la cruz en el puerto de Alvarado inicia con varias leyendas, y una de las más populares es la que cuenta que:

...hace muchísimos años, precisamente, un día tres de mayo unas señoras fueron a leñar al bosque, a las orillas del pueblo...Eran varias señoras [...pero una de ellas se adentró más hacia la espesura, buscando leña; de pronto, vio tirada en el suelo una gran cruz, como de dos metros y medio de alto y metro y medio de ancho [en su brazo-cruz. Ella, al ver aquello, empezó a gritar. A sus exclamaciones, las demás señoras acudieron a ella para ver qué pasaba. Todas, al ver la cruz, pensaron que ello era un “aviso divino” [...Muy alarmadas, las mujeres regresaron al pueblo y comunicaron su hallazgo tanto a familiares como a las autoridades religiosas y civiles del poblado.4

Esta supuesta manifestación divina se cree que probablemente ocurrió después de 1850. Fue así: los pobladores la llevaron a las orillas del camino real, construyéndole una pequeña capilla que la protegiera. Pero algo extraño sucedió con la personas del puerto; después de haber sido colocada la cruz dentro de su nuevo recinto, posteriormente su culto se limitó a festejarse únicamente los días tres de mayo. Está tradición es vista en la actualidad como una fiesta que conserva y muestra las tradiciones del lugar. Y a pesar de que se desconoce qué fue lo que pasó con ella la antigua cruz de madera, en algunos de los relatos popqlares cuentan que como ésta ya se estaba echando a perder, se decidió sustituirla por una de mampostería. Esta misma cruz es la que hasta nuestros días se puede ver dentro de su capillita, sobre la calle Ignacio de la Llave.


Podría parecer que en este lugar, una pequeña localidad que no cuenta con más de 50,000 habitantes, las costumbres guardarían un futuro prometedor, ¿pero en qué aspecto? Para algunos de los habitantes el hecho de que las tradiciones sean tocadas por el cambio es inconcebible, ya que las costumbres, según ellos, deben permanecer como se dieron desde un principio, esta idea implica una serie de problemas si tomamos en cuenta que el arquetipo de progreso abarca todos los campos y se manifiesta por presentar nuevos avances y fusiones.

(CONTINÚA EN LA SIGUIENTE ENTREGA)
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 Notas 2.3
1 Ignacio Cabral Pérez, op. cit., p. 71.
2 Ibid.
3 Loc. cit.
4 Manuel Jiménez Castillo, op. cit., pp. 18-139.

30 de enero de 2012

Intermedio

En esta ocasión vamos a invertir los tiempos entre textos e intermedios para darle espacio a un tema que nos parece importante tratar ahora. La continuación del texto de Iskra Sabino sobre las Cruces de Mayo se publicará la semana próxima.

Candelaria 2012
¡Fiesta sí, Embalse no!

Repetimos el grito de cada año...
Nos alegra profundamente que la celebración de la Virgen de la Candelaria mantenga su viveza popular, que Tlacotalpan se recupere del golpe de agua de septiembre de 2010, que las diferentes fiestas que se alojan en el seno del pueblo en esas fechas -la vendimia, la borrachera, los jaraneros de todo signo, los rezos- convivan sin demasiados roces.

Lo que no nos alegra es que continúe viva la pretendida tradición del embalse de toros.

En nombre de una supuesta memoria que tal vez tuviese un sentido muy específico para los trabajadores afromestizos de las estancias y ranchos de hace siglos, pero que hoy en día más se acerca a los ensayos folklóricos para atraer públicos a sus fiestas, se maltrata de forma brutal a los toros cebús durante la víspera de la fiesta mayor.

El día 1o. de febrero los toros serán obligados a cruzar el río con cuerdas que ayudarán a que los hombres que los escoltan en lanchas les mantengan la cabeza fuera del agua y así no se ahoguen. Llegando a la orilla del pueblo, los toros serán obligados a internarse en las calles, seguidos por una turba que busca espantarse con el ataque de los toros, provocándolos con gritos y golpes, jalones de cola y de orejas que en muchas ocasiones dejan el pavimento y las paredes manchadas con la sangre de los desgarres.

Agunas veces, desorientados y estresados, los animales cargan contra la persona más cercana. Consecuencia lógica. Pero quien paga las consecuencias mayores es el animal de cuatro patas.

La imagen de una persona vociferante, embrutecida por el alcohol y el sol de mediodía, pateando y jaloneando a un animal jadeante y asustado que puede devolver el golpe en la medida de sus fuerzas no nos parece digna de conservarse en el imaginario de las fiestas.

Queremos, desde el Observatorio, recordarles al gobierno estatal y municipal la voluntad que alguna vez manifestaron respecto a cancelar este acto: ningúna política pública de impulso turístico que se respete conservaría un gesto de tal naturaleza, que aleja a sectores de público que con gusto asistiría a la fiesta y generaría una mayor derrama económica si no fuese por el maltrato a los toros...

Agradecemos el video de la Agencia Veracruz del embalse del 2011 que nos permite ilustrar este caso.

23 de enero de 2012

Intermedio

Sin salirnos del tema tradiciones y sentido social, esta semana subimos el video que Reforma.com tomó sobre el gran fandango-manifestación Son por la Tradición que se realizó este sábado 21 en el Zócalo de la Ciudad de México.

En su página web este colectivo manifiesta: "Afortunados somos de pertenecer a la tradición, entendida esta como el conjunto de valores, creencias, costumbres y formas de expresión de las diversas comunidades. Estamos conscientes de la importancia y valor de esta herencia. Algunos nacimos inmersos en ella, a otros nos encontró y este contacto nos otorgó otro sentido y percepción de la vida. Sabemos que la tradición nos identifica entre nosotros, y nos hace distintos con respecto al mundo, es base en el desarrollo de nuestro país y nos brinda dignidad. Por eso sentimos la necesidad de protegerla, ejercerla, compartirla y difundirla. La reconocemos como flor viva que necesita crecer. La desigualdad del actual modelo económico nos coloca en una situación marginal y evidencia la falta de políticas culturales eficientes y justas."



La invitación está abierta para pensar otras formas de ejercer la memoria. 
Contacto: sonporlatradicion@hotmail.com contacto@sonporlatradicion.org

18 de enero de 2012

STOP SOPA / STOP ACTA / ALTO A LA LEY DÖRING

Si cualquiera de estas tres iniciativas se constituye en ley, el Observatorio dejaría de existir. Por eso, nos sumamos a la protesta.



http://www.sopastrike.com/

16 de enero de 2012

Las cruces de mayo en Alvarado: La cruz con sus orígenes

Esta semana continuamos con la entrega del texto de investigación Las cruces de mayo en Alvarado, evolución o pérdida de una tradición en la época de la globalización de Iskra Sabino.

Toca en esta ocasión subir la información referente a los antecedentes históricos de la cruz y su simbología en el pensamiento cristiano occidental. 
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Las cruces de mayo en Alvarado: La cruz con sus orígenes
Iskra Sabino
(Segunda entrega)
Capítulo II.

La cruz con sus orígenes paganos y religiosos.

 Visión de la Cruz. Rafaello Sanzio y discípulos. Estancias de Rafael, El Vaticano
 
2.1 Antecedentes históricos de la cruz


Los primeros antecedentes que se tienen del origen de la Cruz, se remontan hasta los tiempos del emperador Constantino con el supuesto hallazgo de Santa Elena al descubrir la verdadera Cruz en la que murió Jesús crucificado por los romanos.1 La religión explica, por medio de un suceso milagroso, el inicio de la veneración a este símbolo que ha tomado gran fuerza a través de los siglos. Pero en realidad, la historia muestra que esta celebración inicia con las fiestas populares romanas.

En el ensayo de Antonio Merino Madrid sobre fiestas populares se pueden encontrar dos tipos de fiestas litúrgicas dedicadas a la Cruz. La primera referencia que se tiene es la de la Invención de la santa Cruz el 3 de mayo y la segunda es el 14 de septiembre, con la Exaltación, donde se conmemora la consagración de las basílicas de Jerusalén, esta última es de origen oriental y no llegó a Occidente sino hasta finales del siglo VII a través del culto romano.2 Por lo tanto, la Invención de la Santa Cruz se conmemora en España desde los tiempos más antiguos, ya que aparece en todos los calendarios y en los inicios de la liturgia mozárabe, relacionándola siempre con el relato de Santa Elena. La tradición narra que el emperador Constantino, hijo de la que después sería Santa Elena, usó por primera vez el símbolo de la cruz, ya que en un combate con el emperador romano Majencio (la batalla del puente Milvio), soñó que en el cielo se le aparecía una cruz con estas palabras en latín: In hoc signo vinces, que significa: Con este signo (símbolo) vencerás:


Constantino hace caso de su sueño premonitorio, manda poner el símbolo en los escudos de sus soldados y en su estandarte, el labarum (lábaro), creyendo que con esto obtendría la victoria por ayuda divina. De esta manera, Constantino se convierte al cristianismo y en el año 313, en la ciudad de Milán (Italia), forma el famoso decreto reconociendo a los cristianos y otorgándoles la libertad para que puedan ejercer su culto.3


En la leyenda dorada de Santiago de la Vorágine, se pueden encontrar algunos antecedentes sobre la cruz, y la intervención de la emperatriz Elena en el “descubrimiento” de la “Verdadera Cruz” (la Vera Cruz). De la Voráguine cuenta que:


Después de la batalla donde Constantino se afianza como único emperador de Roma, Elena decide ir a buscar la cruz y para ello se instala en Jerusalén, pidiendo informes a los judíos sobre el lugar de la crucifixión, el monte Calvario o Gólgota. Cuando llegan al lugar, un judío de nombre Judas excava en el sitio y logra sacar tres cruces. Pero no se sabe cuál es la “vera cruz”, por lo que Elena hace que toquen el cuerpo de un joven muerto que llevaban a sepultar con los tres maderos, hasta que el joven resucitó al ser tocado por el último, como señal de que ése era el de Jesús. Después Santa Elena mandó una parte de la cruz a su hijo Constantino que estaba en Roma y otra parte la dejó en Jerusalén, conservada en un estuche de plata.4



Esta leyenda hace del Emperador Constantino el arquetipo del príncipe cristiano, convirtiéndolo en la perífrasis de diversos relatos extraordinarios. Pero en la Lex Romana Visigothorum, divulgada por Recesvinto en el año 654 y reformada por Revigio en el 681, nos encontramos con que esta celebración precede los tiempos del emperador Constantino.5




El testimonio más antiguo que existe sobre la conmemoración en España del culto a la Cruz data de la primera mitad del siglo VII donde ya se aseveraba la existencia de algunos vestigios de la Cruz en Iglesias de Mérida y Guadix. Pero en realidad el culto a la Cruz es todavía mucho más antiguo pues es en el año 599, donde se asegura que en la Catedral de la Santa Cruz se ofició el II Concilio de Barcelona. Es a partir de estos antecedentes que se puede notar que existen variables infinitas acerca de las fechas exactas sobre el origen del culto a la Cruz. Se dice que cuando la presunta Cruz de Cristo fue hurtada el emperador Heraclio logró rescatarla en el año 614.



Cuenta la tradición que cuando la cruz volvió a Jerusalén el emperador organizó una gran comitiva para recibir la cruz, figurando él recubierto de lujosas ropas y ornamentos. Ocurrió entonces que le sobrevinieron grandes problemas para caminar, ante lo que el arzobispo de Jerusalén le pidió que se despojase de tanta riqueza ya que eso estaba en desacuerdo con la humildad de Cristo. Heraclio hizo esto y la comitiva pudo proseguir su traslado. Para evitar más robos la cruz se dividió en varios trozos fue hecho astillas para repartirla por diversos templos de todo el mundo, que se llamaron “Veracruz” o Lignum crucis.6



Los datos que existen sobre el origen de la fiesta popular de la Santa Cruz, son muy escasos, teniendo como única referencia algunos testimonios que se remontan al siglo XVIII. Pero esto no supone que la celebración no existiera desde antes. Para determinar los orígenes de esta fiesta popular se tiene que hacer referencia a una serie de celebraciones paganas. Las festividades de la Cruz se celebran desde tiempos muy antiguos en el mes de mayo porque se considera que éste marca la magnificencia de la naturaleza con la llegada de la primavera.



Entre las festividades paganas se puede mencionar la de “las mayas”, en honor al mes de mayo.7 Esta celebración de tipo alegórico tenía como figura principal a una niña (la maya) que era vestida de blanco y se le coronaba con flores. Esta niña era acompañada por una corte que estaba integrada por jovencitas que vestían engalanadamente y pedían “un cuartito para la maya, que no tenía manto ni saya”.8 En algunos pueblos de España se sigue festejando esta tradición, instalando en las plazas principales o en otros lugares, que han sido designados por la herencia popular, un árbol que lleva por nombre mayo, el cual se adorna con flores, cintas, ramas, frutos, pañuelos de seda y prendas de vestir. Y al ser éste el centro de la celebración, las personas que asisten al festejo también bailan a su alrededor.



Es evidente que aún es tema de diversas controversias el origen de las celebraciones populares que conmemoran el mes de mayo. En el Renacimiento algunos escritores concluyeron que el nacimiento de estas celebraciones provenía de ciertas festividades grecolatinas. Uno de ellos fue Polydoro Virgilio, escritor italiano del siglo XVI, que dedujo que estas celebraciones se desprendían de las festividades romanas que se celebraban en honor a Flora, la diosa de la vegetación y las flores. La tradición también la relaciona con el festejo a Vulcano y a las deidades Maia y Ops.9 Otra de estas leyendas romanas habla de Attis, un hermoso joven al que la diosa Cibeles le confirió la custodia de su templo, pero con la condición de que conservara eternamente su virginidad. Attis al conocer a la ninfa Sagaritis olvida esta promesa y se entrega a los placeres del amor, perdiendo así su virginidad, la diosa Cibeles al darse cuenta de aquella falta derriba el árbol del cual pendía la vida de la ninfa provocando su muerte, Attis ante aquel suceso se vuelve loco y se castra. La diosa al contemplar lo que le había ocurrido a su guardián, decide perdonarlo y lo recibe nuevamente en su templo. Es así que se celebraba una fiesta recordando la muerte y la resurrección de Attis que coincidía con el equinoccio de la primavera.10 Pero al imponerse el cristianismo, que veía de forma inmoral e irreligiosa este tipo de rituales paganos, todas estas tradiciones romanas cambiaron y se fueron adaptando al nuevo culto cristiano, colocando el símbolo de la Cruz como el centro de la celebración.



Después de hacer referencia a algunas de las tradiciones paganas que dieron paso a la fiesta de la Cruz de Mayo, debo mencionar que fue en la ciudad de Sevilla y en el apogeo del barroco, que esta celebración tomó mayor preeminencia y así permaneció hasta principios del siglo XX. Pero debido a que en esta zona la Semana Santa y la Feria de abril, tomaron mayor importancia para los pobladores del lugar, le fueron restando importancia a ”Las Cruces de Mayo”, sobre todo porque la Romería del Rocío se fue haciendo más popular y coincidía con la fiesta de las Cruces.11



La fiesta de las cruces, que actualmente se celebra en el puerto Alvarado, surge como una réplica de las festividades del jueves de Corpus.12 En ésta celebración se puede ver la mezcla que los lugareños hacen con la religión, la danza y el canto. 

 
2.2 Simbolismo y significado de la cruz.


La adoración a la cruz existe dentro del imaginario cultural en sociedades tan antiguas como la egipcia y la china. Estas primeras culturas vieron en este símbolo la unión del cielo y la tierra, mezclando tiempo y espacio, creando un cosmos en el que todos los símbolos se fusionan y forjan la cruz. Jean Chevalier y Alain Gheerbrant, recopilan algunas apreciaciones acerca de los símbolos religiosos, es así como el simbolismo y significado de la cruz descubren su permanencia dentro de diferentes culturas y su largo recorrido histórico.1



La cruz es uno de los símbolos que se registran desde la más remota antigüedad: en Egipto, en China, en Cnosos de Creta, donde se ha encontrado una cruz de mármol que data del siglo V a. C. La cruz es el tercero de los cuatro símbolos fundamentales, con el centro, el círculo, el cuadrado. Establece una relación entre los otros tres: por la intersección de sus dos rectas que coincide con el centro, abre éste al exterior; se inscribe en el círculo y lo divide en cuatro segmentos; engendra el cuadrado y el triángulo, cuando sus cuatro extremidades se enlazan con cuatro rectas. La simbólica más compleja deriva de estas simples observaciones: ellas han dado nacimiento al lenguaje más rico y más universal. Como el cuadrado, la cruz simboliza la tierra, pero expresa sus aspectos intermediarios, dinámicos y sutiles. La simbólica del cuatro se liga en gran parte a la de la cruz, pero sobre todo cuando designa un cierto juego de relaciones en el interior del cuatro y del cuadrado. La cruz es el más totalizante de los símbolos conocidos... 2


El significado de este símbolo universal es descrito como una totalidad que ha sido adoptada al pasar de los siglos por diferentes culturas, manifestando su esencia ideológica:


La cruz posee también el valor de un símbolo ascensional. En una adivinanza germánica medieval, se habla de un árbol cuyas raíces están en el infierno y cuyo vértice está en el trono de Dios y que engloba al Mundo entre sus ramas, y este árbol es precisamente la cruz. En las leyendas orientales la cruz es el puente o escala por donde las almas de los hombres suben hacia Dios. En ciertas variantes, el plano de la cruz tiene siete escalones, así como los árboles cósmicos representan los siete cielos...3



El símbolo de la conquista cristiana fue precisamente la cruz; al arribar los primeros españoles también pisó tierra la tradición cristiana, prometiendo la salvación y la pasión de Cristo a los mexicas. Un mundo desconocido comenzaba a ser descubierto por los nativos de la tierra de Atlizintla.



La tradición cristiana ha enriquecido prodigiosamente el simbolismo de la cruz, al condensar en esta imagen la historia de la salvación y la pasión del Salvador. La cruz simboliza al Crucificado, Cristo, el Salvador, el Verbo, la segunda persona de la Trinidad. Es más que una figura de Jesucristo, se identifica con su historia humana y hasta con su persona.4



La iconografía cristiana ha utilizado el símbolo de la cruz para expresar el sufrimiento de Cristo. “Donde está la cruz está el Crucificado”.5 Distinguiendo así cuatro tipos fundamentales: la cruz sin cúspide (la tau T); la cruz con cúspide y de un solo travesaño; la cruz con cúspide y dos travesaños; la cruz con cúspide y tres travesaños.6 La cruz de un travesaño simboliza el Evangelio:



Sus cuatro ramas simbolizan los cuatro elementos que han sido viciados en la naturaleza humana, el conjunto de la humanidad atraída hacia Cristo desde las cuatro partes del mundo: las virtudes del alma humana; el pie de la cruz hincado en la tierra significa la fe asentada sobre profundos fundamentos, la rama superior de la cruz indica la esperanza subiendo hasta el cielo; la anchura de la cruz es la caridad que se extiende hasta los enemigos; la longitud de la cruz es la perseverancia hasta el fin...7





También se deben mencionar la cruz de la pasión y la cruz de la resurrección; la primera evoca los sufrimientos y la muerte de Cristo, la segunda,
la victoria de la vida eterna sobre la muerte. “Por esta razón está generalmente adornada con una insignia o una llama y semeja un estandarte o lábaro, que Cristo blandiría lanzándose de la tumba y “cuyo mango se termina en cruz en lugar de aguzarse en pica... Ya no es árbol, como en la cruz de pasión, sino un bastón...” 8 Para los habitantes del Puerto de Alvarado la cruz ha adoptado otros significados religiosos y por lo tanto, espirituales. La adoración a la “Cruz de Mayo” actualmente representa otro tipo de funciones dentro de la sociedad alvaradeña, que sin olvidar sus orígenes cristianos, evoluciona a través del tiempo para mostrarse como un híbrido cultural.



La celebración de la Cruz de Mayo es un fenómeno que se repite cada año en el puerto. Esta tradición ha sido adoptada por los lugareños como el medio que muestra una parte de la riqueza cultural del sotavento. La fiesta funciona como el punto en el que se congrega la sociedad alvaradeña y en la que su interacción presenta variaciones dentro del mismo comportamiento social, como consecuencia de los cambios dinámicos de la realidad y no pudiendo evitar el efecto de las variaciones externas que se dan dentro de las estructuras sociales y políticas en todo el mundo. Pero a pesar de las transformaciones político-sociales la población no deja su sentido de identidad a un lado, ya que adapta sus creencias a la actualidad. El motivo principal de esta reunión sigue siendo presenciar la ceremonia con la que se recuerda la muerte de Cristo y su resurrección, simbolizada por las “Cruces de Mayo”.



La fiesta también expresa la individualidad y la colectividad uniendo el pasado con el presente; solamente así se puede concebir la tradición, como un todo que no acaba. Manuel Jiménez Castillo expone en su libro La Cruz de Mayo, la siguiente observación:



Para los alvaradeños, tanto de la ciudad como de la periferia, la significación de la cruz es algo difícil y complejo de explicar, hay diferentes interpretaciones sobre su significado. Generalmente, en primera instancia, se asocia la cruz a dos deidades principales: a Cristo y a la Virgen María y, en forma secundaria, con las mismas personas o con la colectividad. Muy significativa es también la asociación representacional que se hace entre la cruz de madera y el rosario (ambos entrelazados) que se colocan en el centro del altar; se dice que el rosario representa las tres etapas que Jesús tuvo en la vida, simbolizada en el rosario, por los misterios gozosos, gloriosos y dolorosos; además:



(...) el rosario, aquí en Alvarado representa también a Nuestra Patrona, la Santísima Virgen del Rosario [...como los misterios con Jesucristo, la Virgen y su Hijo son algo que siempre va con nosotros, sus hijos (...)


Cabe señalar que las diversas asociaciones que se hacen entre la cruz-rosario y Jesús-María, es en varias de sus respectivas advocaciones. Cuando se habla de la significación de la cruz, siempre se parte de la idea de una cruz sacrificial; esto es, del madero en cruz donde fue sacrificado “Jesús Nuestro Señor”. A partir de aquí, los informantes alvaradeños hacen sus múltiples interpretaciones, siempre usando términos tales como “la cruz es...”, “la cruz significa...”, “la cruz representa...”, la cruz rememora a...”, “la cruz nos recuerda a...”, “la cruz tiene que ver con lo tocante a...”, “la cruz nos lleva a pensar con...”, “la cruz está asociada a...”, “la cruz tiene relación con...”9


El estudio etnográfico de Jiménez Castillo muestra los diversos significados a los que está entrelazado el símbolo cristiano, y que la sociedad alvaradeña se siente plenamente orgullosa por alabar el sagrado símbolo del la cruz. Esa cruz que antaño fuera el símbolo de la imposición católica, con el paso del tiempo se convirtió en el símbolo de una fe absoluta.

(CONTINÚA EN LA SIGUIENTE ENTREGA)

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 Notas 2.1
1 Cfr. Manuel Jiménez Castillo, op. cit., p. 21
2 Idem.
3 Ibídem, p. 22.
4 Idem.
5 Ibídem, p. 23.
6 Cfr. Idem.
7 Idem.
8 Cfr. Idem. [citado por el autor]
9 Manuel Jiménez Castillo, op. cit., pp. 151-152.


 Notas 2.2

1 Cfr. Ignacio Cabral Pérez, Los símbolos cristianos. Trillas, primera edición, 1995, México, p. 71.
2 Julio Domínguez Arjona, Cruz de Mayo.
http://www.degelo.com/sevilla/sev2.htm. Consultada el 15 de octubre de 2008.
3 Ignacio Cabral Pérez, op. cit., pp. 71-72.
4 Ibídem, p. 72.
5 Cfr. Julio Domínguez Arjona, op. cit.
6 Julio Domínguez Arjona, op. cit.
7 Cfr. Portal de difusión cultural y turística de la provincia de Sevilla (España).
http://www.sevillaweb.info/ocio/cruzmayo/cruzmayo.html. Consultado el 17 de octubre de 2008.
8 Ibídem. Portal de difusión cultural y turística de la provincia de(España) 
9 Cfr. Julio Domínguez Arjona, op. cit.
10 Cfr. Ibídem.
11 Cfr. Idem.
12 Cfr. Folleto de la Casa de Cultura de Alvarado “Narciso Serradel Sevilla,” Cruces de Mayo”, Instituto
Veracruzano de Cultura, p. 6.